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04 junio 2014

The Crying Boy Project_La poesía es un acto de fe


The Crying Boy Project La poesía es un acto de fe se presentará el próximo viernes 20 de junio a las 8 de la noche en el Museo Fernando García Ponce-MACAY [Pasaje de la Revolución entre 58 y 60, Mérida, Yucatán] dentro del programa Punto de Encuentro. Publicado por Rojo Siena Editorial, The Crying Boy Project de Christian Núñez aborda temas como la fe, la culpa y el perdón con un tratamiento minimalista y cinemático. La obra consta de tres secciones —Cameos Metafísicos, From/to Poems y Lullabies For Sleepwalkers— donde desfilan personajes históricos, bíblicos y artísticos bajo situaciones límite.

Javier Acosta señala en el prólogo del libro: «Los versos de Christian Núñez apuestan y apuntan. Apuestan siempre el resto, dicen “va mi resto”, en cada poema. Su poesía es como una escopeta, dispara dos proyectiles a la vez, ambos certeros. Uno te da en la boca del estómago y otro en la nuca. O puedes pensarlo de una manera más convencional: uno te da en el corazón y otro en la frente. Así es esta poesía in extremis —poesía del fin de cada cosa, para hacer referencia al último poema de The Crying Boy Project

En la presentación, el colectivo teatral Síndrome Belacqua [a cargo de Ulises Vargas, con la participación de Susan Tax y Lucía Rojas] realizará un ejercicio teatral basado en algunos pasajes del libro. Asimismo, en la sala 14 del Museo, Karín Mijangos, Jorge Manzanilla Pérez [en representación de Rojo Siena] y el autor ofrecerán una brevísima charla. Como acto final, Luis Cruces Gómez interpretará la suite electrónica The Crying Boy para Nintendo DS, y paralelamente se proyectarán dos animaciones de Laila Torres Mendieta.  

The Crying Boy Project La poesía es un acto de fe cierra un ciclo de 4 años de escritura con una buena dosis de lirismo, ironía y oblicuidad. La entrada es libre.

Ciudad de México / 4 de junio 2014



The Crying Boy Project captura la sensación del soldado que vuelve de la guerra y concluye que nada de lo defendido es perfecto y celestial, que la vulgaridad continúa y el arrojo invertido agoniza como el cuerpo sin forma del recuerdo. No hay abrigo ni llanto dispuestos para tanta ausencia, no hay amigos suficientes ni duraderos, no hay afecto cuando el abandono es el ecosistema permanente del espíritu.

Christian Núñez elige a manera de teletipo las palabras esenciales para forjar un mensaje de connotaciones epifánicas. Mediante descripciones japonesas y pinceladas verbales, se adentra en el proceso del perdón y la resignación de entender que el útero no era para siempre. Nos lleva a recorrer un abismo submarino donde la oscuridad no está en los ojos. De ahí las evidentes lágrimas, la venganza y la soledad a cada verso más intensa. En la agonía de quedar vacío ante la lluvia, el autor prefiere la sencillez del destello y nada más, el signo de ausencia para un dios sin fe. Y ésa es, por fin, la tregua necesaria.

Karín Mijangos