CONEJOBELGA

31 enero 2019

dalai lama_los 10 ladrones de tu energía


El Dalai Lama nos comparte diez consejos
para conservar el equilibrio emocional.
 

1. Deja ir a las personas que solo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.

2. Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quien te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.

3. Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate porqué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a renegociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

4. Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.
  
5. Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.





6. Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.

7. Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.

8. Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.

9. Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.

10. Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor. Siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.
  



Imágenes Unsplash I Patrick Schneider
Ashley Batz
Alex Bertha
Colton Sturgeon
Kenrick Mills



28 enero 2019

climax_la fiesta y el éxtasis


Gaspar Noé
tiene algo para ti.
Salud.

Gimnopedias

Desde una vista cenital, una forma humana repta sobre la nieve. Al fondo, se oye el primer movimiento de las Gymnopedies de Satie por Gary Numan. Corte a un grupo de jóvenes bailarines hablando en casting sobre sus expectativas frente a una coreógrafa. En cuanto al proyecto, a su entrega profesional, a sus sacrificios. La imagen, visiblemente noventera, carece de alta definición. La vemos en un monitor antiguo entre libros y películas apiladas con aparente desorden: Possession, Suspiria, Un Chien Andalou. Créditos. Luego, un ensayo de baile dentro de un colegio abandonado, como metáfora de lo que nos espera. Al fondo, Supernature.


Sartre + Vice

Climax inaugura un nuevo género de terror, sin ser una cinta de género ni un documental. Recluta a un grupo de chicos que no son actores profesionales al mando de Selva (Sofia Boutella) para las audiciones a un proyecto en Estados Unidos. Tras el último ensayo, durante los festejos antes de partir, todos ingieren una sangría adulterada con cantidades obscenas de droga—LSD, MDPV, ¿quién lo sabe? Lo que viene a continuación será el infierno. Allí donde Noé sabe brillar, y ya lo hizo antes. Resulta fascinante la renovación de su discurso visual, al tiempo que mantiene sus preocupaciones existenciales. Donde antes vimos incesto, violaciones, drogas duras, clubs subterráneos y tríos, ahora presenciamos un performance demoníaco a puerta cerrada—Sartre + Vice. Mucho de lo anterior comprimido en un ácido. Y te advertimos que no es poca cosa.







El misántropo y la tribu

Mientras contemplo la ruina de nuestra especie, trazo una línea imaginaria de Irreversible (2002) a Climax (2018). Excluyo Enter the Void (2009) y Love (2015), pues persiguen la adulación de un público ya cautivo mediante pirotecnias experimentales y efectismos narrativos. Y mira que Gaspar Noé sabe cómo polemizar, pero en ciertas ocasiones lo hace con mejores recursos. Climax, en este sentido, pone el dedo en la llaga de modo tan sincero que conmueve. Y no deja de hurgar. Es una tragedia colectiva, en la que vemos un theatrum mundi sobrecogedor, multirracial, convulso; un baile satánico. El dedo se hunde tanto que resulta insoportable no sentir náuseas. Noé cierra así un círculo, que Seul Contre Tous (1998), su primer largometraje, había abierto. Una herida cada vez más grande, una hemorragia púrpura proyectada en dos décadas.


Sociología de la fiesta

Climax estimula tus sentidos a tal grado que provocará precisamente lo que promete su título. Mantener los ojos abiertos a la tragedia humana no siempre es grato, pero creo que en ciertos casos, donde hay una experiencia estética, el placer y el dolor se fusionan. Noé me recordó al Houellebecq de Las partículas elementales. Ambos rastrean los horrores en el centro del hedonismo. Son sociólogos de nuestras pasiones, aunque no se lo propongan. Y nos despiertan amor u odio por idénticos motivos. Climax explora nuestra mitad siniestra como lo haría Cioran, con un excelente apartado sonoro y un malviaje épico.


Climax, 2018
Gaspar Noé
Arte France Cinema + Rectangle Productions + Wild Bunch



23 enero 2019

dark souls trilogy_fuego eterno


No temas a la oscuridad, amigo mío,
y que comience la fiesta.


Cenizas a las cenizas

La octava generación de consolas nos dejará un emotivo epílogo. La Dark Souls Trilogy arribó hace algún tiempo en Playstation 4 y Xbox One con una edición de 3 discos [Dark Souls Remastered, Dark Souls II: Scholar Of The First Sin & Dark Souls III: The Fire Fades, con todos los DLC incluidos] y es, hasta la fecha, la mejor manera de preservar dicho legado. Hidetaka Miyazaki concentra su genio en esta saga épica de dragones y reyes antiguos desarrollada por From Software. Vuelven los tiempos de oscuridad, confusión y melancolía. Ya puedes morir en paz, una y otra vez, por los siglos de los siglos.

La serie Souls posee una dificultad absurda y enloquecedora. Los tres títulos que componen este paquete se caracterizan por humillar al jugador hasta las lágrimas. Cada jefe final puede ser tan frustrante como un rechazo amoroso. En más de una ocasión, tu torpeza se traducirá en insultos, brotes hostiles contra el mando y pérdida de recursos vitales. Podrías pensar: Una vez que perfeccione mi técnica, aprenda los patrones y practique, mi confianza regresará. Pero no. Siempre habrá un peligro nuevo, una ingeniosa forma de morder el polvo, una carcajada en tu contra.

No obstante, la sensación de triunfo cuando derrotes a un enemigo será inmensa. A nivel orgánico, frente al monstruo, segregarás una cantidad enorme de adrenalina. Esa tensión se transformará en atrevimiento. Estás solo. Deberás protegerte. El acto mismo de medir fuerzas con engendros colosales y pocas opciones a tu favor tiene su lado heroico, terapéutico. Dark Souls sabe cómo premiar la paciencia y la fe perdida. Sin duda, es uno de los mejores videojuegos de rol; ha ido puliendo su gameplay hasta afilarlo. El eslogan Prepárate para morir no miente. Vas a sudar sangre.







Polvo al polvo

Incursioné en la saga hace ya varios años, en la época del PS3, y en su momento me pareció inhumana, difícil y traumática. Huí en la dirección contraria. Me arrepiento de ello. Fue hasta que jugué Bloodborne que comprendí la nobleza de Dark Souls, su alcance dentro de la industria. No solo por su evolución de un título a otro en el aspecto técnico, sino por el aprendizaje que envuelve atravesar estos reinos de ruina y soledad. Los elementos inmersivos que impregnan la atmósfera logran conectar con el espectador a nivel subcutáneo, donde las palabras desaparecen.

El apartado artístico, así como la impresionante banda sonora—que solo se activa durante los combates, con un torbellino de voces aciagas—, tienen la suficiente potencia para sacudir las fibras de un jugador sensible. Debemos decirlo: Dark Souls apela a un gamer maduro, que ha llegado lejos en sus búsquedas y sabe apreciar el frágil equilibrio entre la vida y la muerte. A fin de cuentas, la narrativa que subyace en la aventura tiene un carácter filosófico. Morir solo es el principio de algo más, de una tragedia mucho mayor, de escala cósmica. Somos nada: apenas polvo de cenizas en el fuego eterno.
Enciende la llama

El 16 de Noviembre de 2018, Hidetaka Miyazaki fue galardonado en Londres por su trayectoria profesional durante la entrega de los premios Golden Joystick Awards. Con lo anterior culmina una etapa, pues la saga Souls ha llegado a su fin, y se anuncia otra, en la que Sekiro: Shadows Die Twice—que sale a la venta el 22 de Marzo—mantiene la insignia en alto. Sería prematuro hablar de sucesores espirituales. Sin embargo, valdría la pena investigar porqué Miyazaki es hoy uno de los creativos más relevantes de los videojuegos, y cómo logró alcanzar el estatus de gurú en tan solo una década. 






20 enero 2019

equilátero_impasse


 el equipo de MID51 nos explica cuáles han sido los desafíos para darle continuidad a su proyecto eQUILÁTERO, un espacio de ideas incandescentes sobre FELIPE CARRILLO PUERTO en MOTUL, YUCATÁN.
 

OBRA NEGRA
JD: el 29 DE MARZO de 2018 se abrió la puerta del espacio, que estaba en OBRA NEGRA. era una oportunidad de oro para decir: aquí estamos trabajando. vino la prensa, micrófono en mano el alcalde dijo sus historias, yo dije las nuestras, le gente entró, se hizo una instalación en equipo—ARTISTAS, ARTESANOS, ARQUITECTOS—como una pequeña muestra, y después nos fuimos a DAKAR.

en la transición administrativa—después de ese pequeño miniorgasmo—, el proyecto resbaló y ahora estamos en stand by. te aclaro que el espacio no es nuestro, sino del territorio municipal; solamente lo usufructuamos.

MOI-MOI: depender de los tiempos y negociaciones con decisiones de aliados—en este caso, el Ayuntamiento de MOTUL—no es cosa fácil. empezamos con un alcalde y debemos de concretar e inaugurar con otro. hoy, el proyecto se acerca a un punto como de cruce carretero, está desacelerando para tomar vía A en dirección a la derecha o B en dirección a la izquierda... sin hacer un alto total.
JD: irónicamente, cuanto más tarde se retome la recta final para terminar la adecuación del espacio, nosotros, como seres en desarrollo 24/7, pues más vamos aprendiendo, más gente se nos adhiere, más conocimiento acumulamos y, en consecuencia, mejor será el eQUILATÉRO. no tener fe en que esto generará progresivamente un interés, es subestimar no solo a tus vecinos o quienes te han elegido o ignorado: es subestimarte en público.
SARA: el eQUILÁTERO no es nada más un espacio, sino una espina dorsal combinada de filosofías cuyo centro compartido no necesariamente se puede describir, se tiene que EXPERIMENTAR. el espacio puede ser eso, pero también son las relaciones + interacciones + formas que se viven en el equipo de MID51. la esquina de MOTUL es otra forma de entrar en conversación, acercarse—pop in & say hi—, pero la base está en cómo se vive, todos los días. o cómo se aspira a vivir.






KEEP THE FIRE
MOI-MOI: es un proyecto complejo... hay que tomar en cuenta muchos factores, como acomodar una pieza de tetris en un sistema ya complicado. para minimizar carencias en áreas como cultura o educación. los cambios administrativos requieren renegociar aportaciones de cada parte, términos legales, proyecciones, por mencionarte algunas. hay que trabajar en equipo y eso lo hace más lento de lo deseado.

SARA: es a veces un poco de letargia del sistema, el chute por el que todos hemos pasado en donde las cosas se atoran porque o son demasiado grandes o el chute demasiado pequeño. digamos que el proyecto está en LOADING con una conexión wifi que por condiciones diferentes no está on the required speed de lo que se necesita cargar. 

JD: lo que sí puedes hacer es ir generando pequeños fuegos, chiqui-chiqui-chi. sembrar semillitas en el monte, y a ver qué pasa.
 





TRADUCIR CONCEPTOS
JD: el tema de nuestra vida como equipo es TRADUCIR los conceptos y la sabiduría de FELIPE CARRILLO PUERTO. somos aprendices de cómo traducir ese conocimiento a un idioma con el que el planeta de hoy conecte. eso no lo hace nadie, ningún académico. sabios sobran, faltan traductores. FELIPE era capaz de hablarle a la gente en su idioma.

SARA: las cosas están listas, pero la red tape no se puede cortar porque la queramos cortar. la obra ya está con todos los actores + guión + director. falta que nos permitan entrar al escenario.

MOI-MOI: estamos en un momento de espera. solo una parte del proyecto depende en cierta forma de las decisiones que tome la nueva administración de MOTUL. de modo que si por alguna razón decidieran que el eQUILÁTERO ahora les resulta incompatible con su sistema de trabajo, pues no hay ningún problema. somos flexibles. hay otros caminos.

JD: a como vamos hoy, no tenemos una hoja de ruta, sino una bodega de almacén donde hay material físico e intelectual para llenar 20 eQUILÁTEROS durante 100 años.




eQUILÁTERO impasse
edición de textos CHRISTIAN NÚÑEZ
imágenes MID51

 

03 enero 2019

bandersnatch_paranoia interactiva


Es como si Corre, Lola, corre,
Pac-Man y El mito de Sísifo
coincidieran en un mundo paralelo.

1. La estrategia de Netflix cambió. Los últimos días de 2017 había liberado la cuarta temporada de Black Mirror, con seis capítulos de eficacia fluctuante. Esta vez—el pasado 28 de Diciembre de 2018—lanzó Bandersnatch como una película interactiva dirigida por David Slade, en la que tú, espectador, mueves los hilos del destino. De entrada, la novedad no lo es tanto. Existen videojuegos de actual generación tan sofisticados, o incluso más, que nos permiten tomar decisiones. Faltaría precisar si tales alternativas realmente modifican el curso de la historia de modo categórico. Sin ir más lejos, Heavy Rain o Detroit: Become Human, de Quantic Dream, o los títulos interactivos del difunto estudio TellTale Games—The Walking Dead, The Wolf Among Us—apuntan en esa dirección, sin dejar de lado las dos entregas de Life is Strange, por cuenta de Dontnod Entertainment. La idea ya existía; Black Mirror la vampirizó. Veamos cómo lo hizo.

2. Bandersnatch tiene ciertas particularidades. No es una aventura gráfica de videojuegos ni un largometraje convencional. Tampoco nos permite crear un flujo narrativo propio, sino que abre alternativas que conducen a ciertas variantes ya fijadas por la lógica interna del relato. Se trata, claro, de una historia distópica, fuertemente ligada a la cultura popular ochentera, con guiños calculados a los episodios previos de la serie. Charlie Brooker adereza cada escena con referencias a la música retro, al Atari y los incipientes ordenadores caseros, y a la cultura gamer underground. Además de George Orwell y Lewis Carroll, otro de los autores fetiche que sobresalen en el conglomerado de easter eggs es Philip K. Dick, escritor de culto experto en conspiraciones paranoicas. Por desgracia, un gran porcentaje de esa metanarrativa se desvanece si esta es tu primera experiencia Black Mirror. Vas a disfrutarla menos.






3. La experiencia interactiva es consecuente, pero no deja de provocar decisiones que ponen al protagonista en circunstancias desesperadas. A nivel de guión, estamos ante una pieza bastante simple: eres Stefan Butler (Fionn Whitehead), un joven programador que intenta adaptar la novela Bandersnatch a un videojuego, para lo cual recurres a Tuckersoft, donde conocerás a Colin Ritman (Will Poulter), toda una personalidad en el sector. Un evento de tu infancia será decisivo para activar el conflicto central de la historia: creerás que alguien está vigilándote, y que vives en una realidad controlada por Netflix (¡!). El malabarismo narrativo es tan ingenioso que realmente enamora. Las situaciones adoptan un tono de pesadilla delicioso. Decidas lo que decidas, terminarás en problemas. Una chica con la que salí varios meses, en momentos de crisis, solía decirme: Haz lo que tengas que hacer, en un tono que no admitía errores. Lo mismo aquí.

4. Cuadros clínicos como el trastorno de despersonalización y la psicosis paranoide agudizan la sensación de que el videojuego que estamos programando será nuestra ruina. No solo a nivel mental, sino en el amplio sentido de la palabra. Nos destruirá como un virus fulminante, de adentro hacia fuera, centrífugamente. Bandersnatch explora los aspectos más turbios de la creatividad, sus laberintos inverosímiles, y solo brinda disyuntivas trágicas. Nos hará sentir culpa y frustración, amplificará nuestras obsesiones. A mitad del camino, recordé un relato de Salvador Elizondo, La historia según Pao Cheng. Y, en general, el mecanismo tipo cinta de Möbius o ilustración de Escher puede agotarnos emocionalmente. Es como si Corre, Lola, corre, Pac-Man y El mito de Sísifo coincidieran en un mundo paralelo. Decidas lo que decidas, te sentirás vacío, cansado, dispuesto a saltar por la ventana una y otra vez. Quizá lo hagas.


Bandersnatch, 2018
David Slade
Disponible en Netflix

01 enero 2019

simona vinci_cartas


Las palabras escritas dan miedo.


Le he escrito una carta.
Siempre me ha gustado escribir cartas. Las palabras son un cortejo violento. Entran dentro de la carne de quien las lee.
Las palabras escritas dan miedo.
Siempre he pensado que cuando se escribe se exterioriza el ritmo del alma; cuando se habla, se miente; cuando se escribe, no. No es posible. Es como sacar al exterior algo vital y horroroso, como un órgano aplastado sobre el papel.
Poner un hígado en un sobre y enviarlo: eso es escribir cartas.