CONEJOBELGA

25 junio 2019

donoso_la trama y el trauma



Obsesión por un libro,
un mundo alucinante y enfermo.


Se enfurecen mis amistades y literatos cuando les ruego que en caso de viajar a la Ciudad de México, me hagan el favor de llegarse a la calle de Donceles y escudriñen entre miles y miles de libros de viejo, uno que se ha vuelto mi obsesión por largos años. No quiero leerlo en digital sino tenerlo en físico, hacerlo mi tesoro más preciado—un fetiche pues. El obsceno pájaro de la noche del chileno José Donoso, uno de los más olvidados autores del boom latinoamericano, se publicó en 1970 y tardó ocho años en escribirse, lo que significó al autor desgarradoras angustias y dolorosas enfermedades.

La trama
Humberto Peñaloza es el secretario del aristócrata Jerónimo Azcoitía, quien tiene un hijo deforme con su esposa Inés. El padre decide recluir al niño de las burlas de la sociedad al cuidado de Humberto, así que compra un castillo alejado de la civilización en el que también se instalan poco a poco seres monstruosos para que el niño no pueda ser despreciado y se adapte a un mundo normal.  La novela es una pesadilla grotesca plagada de contradicciones, cruces de identidades y mitos; un ambiente de alucinaciones, seres deformes y decrépitos. Se abordan temas sobre decadencia, supervivencia, magia, frustración y marginación, cuando las apariencias no importan.

Buscando información en internet sobre cómo hacerme del libro, encontré la historia de José Donoso y su hija adoptiva Pilar, historia igual o peor de  alucinante como El obsceno pájaro de la noche, pero 100 por ciento real y quizá—juzgue el lector—mucho más macabra.
 
El trauma
Después de la muerte de su padre, Pilar decide escribir la biografía del escritor pero integrando el proceso creativo de cada una de sus obras. Para ello acude a los 64 diarios que su progenitor había vendido años atrás a las Universidades de Princenton y Iowa. En aquellos viejos cuadernos, Pilar encuentra que Donoso habla sin tapujos sobre su homosexualidad, la adopción y otras intimidades que a la biógrafa no le sentaron nada bien. Entre los escritos se escondía un proyecto de novela sobre un personaje femenino que descubre a través de los diarios personales de su padre todo tipo de perversiones. La novela que jamás se publicó finaliza con el suicidio de la protagonista.
 
Correr el tupido velo
Correr el tupido velo es el libro resultado de las investigaciones de Pilar. La impresión que deja su lectura es la de una persona que desde niña tuvo que enfrentar las cíclicas angustias y ansiedades de sus padres adoptivos, prolongadas jornadas de depresión y no menos arduas sesiones de alcoholismo de la madre. Pilar escribió Correr el tupido velo durante siete años para neutralizar sus demonios interiores. Me pregunto si cumplió su objetivo pues la publicación de la obra,  que obtuvo un reconocimiento como ensayo, le ocasionó la ruptura matrimonial (estaba casada con su primo hermano) y el que le hayan arrebatado a sus tres hijos por la propia familia Donoso, furiosos por sacar a la luz los trapitos sucios de la estirpe.

Dos años después de haber publicado la biografía de su padre, en 2011, Pilar Donoso se quitó la vida como su papá vaticinara en aquellos diarios. Un periodista que dio la nota roja escribió al respecto: Es imposible que el dolor que nos rodeó durante tantos años no nos haya dejado una huella demasiado insoportable.

Estos textos desconocidos por el público en general ya han dado mucho de qué hablar. Pilar optó por tomar estas miles de páginas y enfrentar lo oculto; descubrir al padre que creía conocer y que no era tal, leer los juicios crueles, pero también el amor que Donoso dejó por escrito a ella y a quienes lo rodearon. Inevitablemente, esto le significó pasar por el doloroso proceso de reevaluar su vida y su identidad.

Por eso la obsesión de leer entre líneas las locuras que el chileno pudo esconder en El obsceno pájaro de la noche—que aún no consigo—y hurgar en las caras monstruosas de sus personajes, en esas máscaras que el autor les encarnó para velar sus verdaderos horrores.

Lo que hay detrás de una máscara nunca es un rostro. Siempre es otra máscara. Las distintas máscaras son una herramienta, las usas porque te sirven para vivir. No sé qué es eso de la autenticidad. Lo que sé es que la vida es un complejo sistema de enmascaramiento y simulaciones: José Donoso.



23 junio 2019

evangelion_ángeles y demonios (mentales)




El anime de culto llega a Netflix.
¿Están listos nuestros campos AT
para soportar el tercer impacto?

Precious and fragile things
Need special handling
My God what have we done to You?

Depeche Mode

Un ángel anuncia la llegada
El 26 de noviembre de 2018, un video fue publicado en la cuenta oficial de Netflix. Con un tráiler de un minuto con ocho segundos, el líder de las plataformas de streaming anunciaba en redes sociales la llegada de Neon Genesis Evangelion a su catálogo 2019.

Dicha revelación generó gran expectativa, tanto entre los viejos fanáticos que han entregado su devoción a la serie creada por Hideaki Anno y estrenada originalmente en la década de los noventas como a los usuarios menos entendidos que veían cómo el nombre de la producción se filtraba en blogs, pláticas con los amigos y memes, elevando la emoción del estreno al nivel de un acontecimiento digno de presenciar.

La espera ha terminado. El 21 de junio fue la fecha elegida, justo durante las últimas horas de la primavera. Evangelion, la serie original, la película recopilatoria Death and Rebirth y el largometraje de conclusión The End of Evangelion están disponibles para ver en japonés y con doblaje a diferentes idiomas. Todo parece en orden. ¿Pero estamos listos? Esa es la verdadera pregunta.






El primer impacto: Ciencia ficción
Neon Genesis Evangelion apareció por primera vez en octubre de 1995 y finalizó en marzo del año posterior, y con 26 episodios estrenados en ese periodo, generó la polémica y la fama que hasta ahora continúan discutiéndose con fervor. Por eso no debe extrañarnos que el anuncio de su llegada a Netflix sea relevante, y el estreno sirva como excusa para conocer por primera vez este universo distópico, o para revisitarlo tras una larga espera.

Identificar cuál es la sustancia que hace tan especial a NGE es casi tan alucinante como ver de nuevo la serie, ya que es una de esas contadas producciones que juegan, de forma casi manipuladora, con los sentimientos del espectador. Pero vayamos por partes.

En el lado más superficial, y durante los primeros episodios, veremos una historia de ciencia ficción. Shinji Ikari, un adolescente de 14 años, se ve obligado a formar parte del programa Evangelion, un sistema de defensa constituido por mecas del mismo nombre, los cuales tienen la misión de acabar con los ángeles, unas criaturas que buscan destruir Tokio III, el último bastión de la humanidad. Shinji, en compañía de Asuka, una niña prodigio alemana, y Rei, una enigmática chica de pocas palabras, serán los encargados de pilotar los EVA’s para acabar con cada uno de los ángeles que amenazan la ciudad japonesa.

Pero conforme los episodios avanzan, uno va identificando signos, patrones que se repiten, flashbacks del pasado. Las dudas empiezan a surgir: ¿Qué son los ángeles? ¿Quién es Rei? ¿Por qué llora Shinji? Es entonces cuando Evangelion empieza a retirarse la máscara para evidenciar su verdadero rostro, lo que la aparente trama repetitiva de ciencia ficción nos oculta.




El segundo impacto: Lo psicológico
Los personajes van desarrollándose conforme la serie avanza. Conocemos el pasado trágico de Shinji al ser abandonado por su padre tras la muerte de su madre, los traumas sentimentales de Misato, la tutora de Shinji y teniente a cargo del programa Evangelion, la misteriosa presencia de Gendo, el padre de Shinji y director de NERV, y el aura impenetrable de Rei.

La narrativa comienza a tomar tintes más oscuros, examinando aristas emocionales en cada uno de los personajes. El amor propio, la codependencia, el egoísmo. En este ámbito, las siluetas adquieren mayor nitidez y superan su función dentro de la trama de ciencia ficción, ya que cada perfil está perfectamente caracterizado, todos tienen una historia, un trasfondo que deja en evidencia su estructura psicológica. Viven acomplejados, con traumas que han cargado durante años, y que el guión explota de manera ejemplar para crear conexiones entrañables con el espectador.

Y van cayendo cada vez más.

Sus valores morales, su estabilidad psicológica y emocional se ve afectada cuando descubren el secreto de NERV y los EVA´s. Los protagonistas se vuelven víctimas de sus demonios internos, fallan en todo lo que hacen, crean su propia espiral que los corroe hasta convertirlos en la peor versión de sí mismos, inhabilitándolos cuando el desenlace está cada vez más cerca y el oscuro plan de Gendo se devela. El amor es una excusa maravillosa para el fin del mundo.


El tercer impacto: Lo simbólico
Lo simbólico es uno de los elementos más ricos de la serie, y el motivo por el cual me enganché tanto con ella la primera vez. Desde el título podemos encontrar una obvia referencia bíblica. Pero los nodos simbólicos van más allá, con representaciones religiosas cristianas y judías. También son evidentes las alusiones a eventos históricos, así como a la milicia u otras obras literarias y animaciones de ciencia ficción que han sido confirmadas por el mismo autor.

Los símbolos aparecen desde el primer episodio y revelan de manera dosificada el desarrollo de la historia y el fatídico desenlace de los capítulos 25 y 26, los más extraños en cuanto a composición y estructura, ya que nos adentramos en la mente de Shinji mientras busca en sus recuerdos cuál es el verdadero sentido de la vida. En sus memorias fragmentadas, todos los personajes con los que interactuó aparecen para hablar con él, intercambian diálogos crípticos cuyo sentido desconoce hasta que descubre la lección que debe aprender. A través de estos mensajes, de esta especie de conciencia superior, y surfeando entre recuerdos propios y ajenos, se revela la enseñanza, el enigmático final feliz. El apocalipsis debe ser una catástrofe radiante. Al menos para Hideaki Anno.





20 junio 2019

artillery_gran subasta de arte




 Serán subastados un total de 126 lotes,
incluyendo obras de arte moderno y contemporáneo.


Artillery Arte Emergente presenta por primera vez en colaboración con Bernardini Auction House una Subasta de Arte Moderno, Contemporáneo y Emergente este próximo jueves 20 de Junio de 2019 a las 19.30 hrs en la Casa de Subastas ubicada en Arquímedes 26, Col. Polanco, CdMx.

Artillery es una galería en línea especializada en arte emergente que busca ampliar la base del nuevo coleccionismo. Desde 2015 organiza distintas exposiciones colectivas e individuales que buscan acercar a artistas y coleccionistas. Dentro de esta misma línea de trabajo, se crea la Fundación Emprendiendo con Arte “ECA”, una asociación civil sin fines de lucro que busca impulsar oportunidades para artistas emergentes a través de un programa educativo y curatorial, así como a artesanos mexicanos con un compromiso social. Su misión es la de fomentar redes de colaboración y herramientas para vincular a los jóvenes artistas mexicanos en el campo profesional.

Bernardini Auction House por su parte, fundada en 2009, se especializa en la venta de arte moderno y contemporáneo. Ofrece obras de la más alta calidad y prestigio de maestros mexicanos como Rafael Coronel, Francisco Toledo, Pedro Friedeberg, Leonora Carrington, Carmen Parra, entre muchos otros.

Para esta subasta en colaboración con Bernardini Auction House se presentan 36 lotes de parte del “ejército de artistas” de Artillery entre los que destacan Aglae Cortés, César Rangel, Carles, Julio Alba, entre otros. Contando con un total de 126 lotes incluyendo las obras de Bernardini. Las ventas estarán destinadas para la recaudación de fondos de la Fundación ECA.

La exposición para ver las obras a subastarse se encuentra abierta al público desde el lunes 10 de junio de 10 a 18 hrs hasta el jueves 20 de junio, así como el sábado 15 de junio de 10 a 14 hrs.

Para mayor información, ofertas en ausencia y citas para visitar la muestra, favor de contactarnos a info@artillery.mx o al 5281 00 02.




Imagen portada: Itzamna Reyes – Periférico de noche luminosa, óleo sobre tela, 2019, 70 x 90 cm. Cortesía Artillery Mx.


09 junio 2019

greta_un crush con isabelle huppert

No te obsesiones.
 
1. Lo primero que piensas cuando Isabelle Huppert se sienta al piano es que verás una resurrección del personaje de Erika Kohut, que interpretó en La pianista. Pero Greta va de otra cosa. La dirige Neil Jordan, y está protagonizada por la actriz francesa y Chloë Grace Moretz, a quien habrás visto en el remake de Carrie. Esta historia es también terrorífica, cargada de pulsiones negativas. 
2. La pérdida de un bolso verde extraviado en el metro es el inicio de una amistad entre Greta (Huppert) y Frances (Moretz), quienes se proyectan mutuamente como madre e hija después de haberse conocido. Con el paso de los días, Greta se obsesionará con Frances, al punto de vigilarla desde lejos, hurgar en sus redes sociales e irrumpir en el lujoso restaurante donde la chica trabaja. 
3. Greta se presenta como un thriller psicológico y, definitivamente, nos trae a la memoria la tormentosa personalidad de la pianista de Haneke, con las debidas transformaciones y un guión mucho más dinámico. La música original de Javier Navarrete ejerce un extraño sentimiento de ternura sobre los espectadores, una caricia en el alma llena de dolor, un beso convertido en mordisco.
 



4. Maika Monroe, en el rol de Erica Penn, introduce ciertas notas de humor sucio en escenas clave, equilibra el dramatismo de las persecuciones y el posterior martirio de Frances. Un contrapunto inteligente. Cierto diálogo en las primeras escenas sobre lavados colónicos con jugo de espárragos tiene un encanto irresistible. La amiga sabe vivir. 
5. Greta introduce personajes femeninos sólidos y un arco narrativo estructurado. Película perversa: te hará sufrir, te hará llorar, compartirá contigo los secretos de una mujer solitaria, persuasiva y obstinada. Detrás de la aparente bondad se ocultan los peores monstruos. Huppert se apropia de su obsesión, sabe fingir llamadas telefónicas con los muertos. Hace música para el diablo. 
6. Quizá el único inconveniente sea que ese rol ya lo conocemos: Michael Haneke nos lo había mostrado en La pianista, adaptación de la novela de Elfriede Jelinek. Donde, por cierto, Huppert se llevó el Premio a Mejor Actriz en el Festival de Cannes. Como sea. Reconocer a esa mujer implacable, endemoniada por dentro y controlada por fuera, ha sido muy placentero. Greta no decepciona.


Greta, 2018
Neil Jordan
Sydney Kimmel Entertainment + Showbox + Starlight Culture Entertainment + Screen Ireland + Laurence Bender Productions + Metropolitan Films + Little Wave Productions


06 junio 2019

slavoj zizek_falsa actividad


La típica estrategia del neurótico obsesivo.


Esto nos conduce a la noción de falsa actividad: las personas no sólo actúan para cambiar algo, sino también para evitar que algo ocurra y así nada cambie. En esto reside la típica estrategia del neurótico obsesivo, que despliega una actividad frenética para evitar que algo pase. Por ejemplo, en una situación grupal en la que hay cierta tensión que amenaza con explotar, el obsesivo habla sin parar para evitar el momento de un incómodo silencio que forzaría a los participantes a afrontar abiertamente la tensión subyacente. En el tratamiento psicoanalítico, el neurótico obsesivo habla constantemente, inundando al analista con anécdotas, sueños, reflexiones: su incesante actividad se sostiene por el miedo subyacente de que, si deja de hablar por un momento, el analista le haga la pregunta que realmente importa, en otras palabras, habla para mantener al analista callado.





david wojnarowicz_un día, este chico



A propósito de la retrospectiva David Wojnarowicz. La historia me quita el sueño, en el Museo Reina Sofía, publicamos una de sus piezas más contundentes: One Day This Kid, realizada en 1990.





***

Un día, este chico crecerá. Un día, este chico experimentará algo que produce una sensación equivalente a la separación de la tierra respecto de su eje. Un día, este chico alcanzará un punto donde percibirá una división que no es matemática. Un día, este chico sentirá que algo burbujea en su corazón, garganta y boca. Un día, este chico encontrará algo en su mente, cuerpo y alma que lo dejará hambriento. Un día, este chico hará algo, provocará que los hombres uniformados como sacerdotes y rabinos, los hombres que habitan en ciertos edificios de piedra, pidan su muerte. Un día, los políticos promulgarán leyes contra este chico. Un día, las familias transmitirán información falsa a sus niños, y cada niño transmitirá esa información por generaciones a sus descendientes, y dicha información será concebida para hacerle insoportable la existencia a este chico. Un día, este chico empezará a percibir toda esa actividad en su entorno, y esa actividad e información lo obligarán a cometer suicidio o a correr peligro, y desearán asesinarlo o someterlo al silencio y la invisibilidad. O un día, este chico hablará. Cuando lo haga, los hombres que han desarrollado un temor por este chico intentarán silenciarlo con estrangulamiento, golpes, cárcel, asfixia, violación, intimidaciones, drogas, sogas, armas, leyes, amenazas, pandillerismo, botellas, cuchillos, religión, decapitaciones e inmolación por fuego. Los médicos proclamarán que este chico tiene cura como si su cerebro fuera un virus. Este chico perderá sus derechos constitucionales contra la invasión de su privacidad por parte del gobierno. Este chico se enfrentará a electrochoques, fármacos y terapias de acondicionamiento en laboratorios atendidos por psicólogos e investigadores científicos. Estará sujeto a la pérdida no solo de su hogar, sino de sus derechos civiles, empleos y todas las libertades posibles. Todo esto comenzará a ocurrir en uno o dos años, cuando descubra que desea unir su cuerpo desnudo al cuerpo desnudo de otro chico.

Traducción: ConejoBelga



thomas bernhard_un chico alemán


Recuerdo con toda precisión
esta imagen aterradora.

Había entrado en un nuevo infierno. Pero tenía un compañero de infortunio. Se llamaba Quehenberger, y en mi vida olvidaré ese nombre. El muchacho tenía lo que se llama raquitismo, y era un tullido de brazos y piernas. Estaba totalmente demacrado. Era la figura más lamentable que puede imaginarse, causaba la impresión más lastimosa verlo decir Heil Hitler y marcar el paso por la Selva de Turingia. A él le pasaba todas las noches algo mucho peor que a mí: manchaba la cama con sus excrementos. Recuerdo con toda precisión esta imagen aterradora: en el lavabo de abajo, donde sólo estaban además los sótanos, le ataron a Quehenberger la sábana manchada de excrementos alrededor de la cabeza, mientras a mí, a su lado, me trataban los muslos escocidos junto a los testículos con un polvo blanco. Había encontrado un camarada, una víctima aún mayor. Educadores y enfermeras, como es natural, trataban de convencernos también con buenas palabras, pero la mayor parte del tiempo perdían el control y nos maltrataban. ¡Un chico alemán no llora! Y en la Selva de Turingia yo no hacía casi más que llorar.