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enero 15, 2025

disclaimer_la verdad resplandeciente


Disclaimer, de Alfonso Cuarón, aborda temas relevantes como la cancelación artística, la manipulación mediática y el poder de las narrativas a puerta cerrada.



Dirigida por Alfonso Cuarón para Apple TV+, Disclaimer (2024) se divide en siete episodios que reclaman ser vistos más de una vez para apreciar la filigrana de su orfebrería. La historia se inspira en la novela homónima de Renée Knight y podría condensarse así: Catherine Ravenscroft (Cate Blanchett) acaba de obtener un importante premio como documentalista cuando recibe un libro autopublicado en el que se narra un romance clandestino de una mujer joven (Leila George) acompañada de su hijo en playas italianas. Un encuentro que, además, termina en tragedia. El amante implicado se llama Jonathan (Louis Partridge) y existen varias fotografías íntimas de Catherine posando para él. ¿Quién es el autor de ese librito difamatorio, titulado The Perfect Stranger, y por qué el padre de aquel muchacho (Kevin Kline) quiere cobrar venganza distribuyéndolo por cuenta propia al esposo (Sacha Baron Cohen) y al vástago, ahora mayor (Kodi Smit-McPhee), de Catherine? 


La trama sabe dosificar sus revelaciones: vía flashbacks narrados por distintos personajes, organiza un fresco de imágenes soberbiamente fotografiadas por Emmanuel Lubezki, dupla habitual de Cuarón, y reflexiona sobre temas relevantes como la cancelación artística, la manipulación mediática y el poder de las narrativas a puerta cerrada. En palabras del director mexicano para Vogue: “Creamos una imagen de nosotros mismos hacia los demás, que es muy distinta a la que tenemos de nosotros mismos frente al espejo. Ahora, con las redes sociales, esos discursos se han magnificado. Y las narrativas no tienen nada que ver con la verdad.” Como thriller, Disclaimer sabe traducir tales ideas con sofisticación formal y actuaciones sobresalientes. Capa tras capa, juega con el espectador a reconstruir una engañosa fachada que se desmorona, replantea nuestra percepción de los acontecimientos y tras un cierre inesperado invita a una segunda ronda.


Cuarón ejecuta una serie con valores de producción impecables, cuyos créditos incluyen a la propia Blanchett. Arriesga en magnitud y alcance para conseguir una vista panorámica. La complejidad de las perspectivas amplía el relato y le inyecta suspenso hasta las últimas escenas. El realizador lo explica así en Gatopardo: “Lo que trabajé muy de cerca con Cate Blanchett, era que la serie tuviese dos lecturas, una la primera vez y la otra cuando la vuelves a ver, que de alguna manera se convierten en dos cosas distintas. La primera vez, la serie está compuesta de cuatro narrativas básicas, tres de ellas acompañadas por un narrador, una en primera persona, otra en segunda persona y otra en tercera persona y hay una cuarta narrativa que nace del libro, cada una con una forma fílmica distinta. Pero hay una narrativa más importante, la quinta narrativa es la que el público se construye mientras ve la serie. La idea era el choque de todas ellas.”


Disclaimer se mira de una forma y, a posteriori, nos obliga a volver sobre nuestros pasos, en busca de nuevos indicios, acercándonos a una verdad resplandeciente que siempre estuvo ahí, a la vista.

 






 

diciembre 31, 2024

íntegra_intuición de la nada

 

Un día, andando arriba de un tranvía, como de golpe, en la oreja se me asomaron tres líneas.


 

En 1945, en Valparaíso de Chile, una noche, mientras yo revisaba papeles y papeles de profesor, se detuvo la luz de golpe. Yo vivía en una casa hermosa frente a un barranco, con el océano ahí mismo, y desde el barranco olfateaba las olas más que las olía. Ese paraje era un tesoro. Sobre las 11:30 de la noche, cuando estaba en medio de la operación de corregir papeles, sobreviene esto y yo, cansado como estaba, lo sentí como un alivio y salí a la terracita y miré desde esa terraza tratando de oír algo allá abajo en el océano. No se oía el agua. No se oía el océano romper contra los acantilados como todas las noches. Miré rápido al cielo en una reacción gestual a ver si había algo por allá arriba. No había nada, ni una estrellita, no había absolutamente una luz. Desde luego, veía la ciudad, pero no había nada por ningún lado, ni olfateaba nada. Quedé en la opacidad y la oquedad absolutas. Todo eso muy veloz. Ahora, con ese episodio se me da de golpe una intuición: la intuición de la nada. Esa nada que persigue al maestro Mallarmé literariamente, a mí se me ofrece nítida allí. Entonces, vuelve la luz eléctrica, todo es cosa de minutitos. Regreso yo también a la habitación donde estaba trabajando y luego mi mano escribe sola. La verdad que fui impulsado a escribir eso; cuando llegué a la octava línea, donde dice: ‘tú nunca cesarías de estar en todas partes’, me equivoqué. Cuando una línea no se ajusta con la anterior, cuando hay un bache fatal, la imaginación lo registra. Traté con todos los modos de que continuara ese texto y me di cuenta de que no podía. Un día, andando arriba de un tranvía, como de golpe, en la oreja se me asomaron tres líneas. Tuve que escribirlas en el boletito del tranvía; no tenía ningún papel en qué escribir, y allí aparecen esas tres líneas un poco más razonantes: ‘porque te sobra el tiempo y el ser, única voz, / porque estás y no estás, y casi eres mi Dios, / y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro’. 

 

Al silencio

Oh, voz, única voz: todo el hueco del mar,

todo el hueco del mar no bastaría,

todo el hueco del cielo,

toda la cavidad de la hermosura

no bastaría para contenerte,

y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera,

oh majestad, tú nunca,

tú nunca cesarías de estar en todas partes,

porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,

porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,

y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.


Íntegra, Gonzalo Rojas


la vocación de perderse_lo sublime



Se vaya donde se vaya, se está encerrado, y de ahí nace la necesidad insustituible de los horizontes.



Según la sensibilidad romántica, inmensidad y potencia son las dimensiones que suscitan el sentimiento más significativo que provoca en nosotros la naturaleza, definido como «lo sublime». La descripción más célebre pertenece al filósofo Immanuel Kant, que en su obra Crítica del juicio (1790) distingue entre lo sublime matemático —reconocible en la inmensidad de paisajes como desiertos, océanos y cielos— y lo sublime dinámico —debido a la contemplación de fenómenos naturales espectaculares y terroríficos como tempestades, erupciones volcánicas y cascadas inmensas—. También en la contemplación de lo sublime, en cierto sentido, «nos perdemos», pero solo emotivamente, en nuestro propio interior, porque no hay en realidad una implicación física. Kant lo explica así:

 

Elevados peñascos suspendidos en el aire y como amenazando, nubes tempestuosas reuniéndose en la atmósfera en medio de los relámpagos y el trueno, volcanes desencadenando todo su poder de destrucción, huracanes sembrando tras ellos la devastación, el inmenso océano agitado por la tormenta, la catarata de un gran río, etcétera, son cosas que reducen a una insignificante pequeñez nuestro poder de resistencia, comparado con el de tales potencias. Mas su aspecto tiene tanto más atractivo cuanto más temible es, puesto que nos hallamos seguros, y convocamos de forma voluntaria a estas cosas sublimes, porque elevan las fuerzas del alma por encima de su medianía ordinaria, y porque nos hacen descubrir en nosotros mismos un poder de resistencia tal que nos da el valor de medir nuestras fuerzas con la omnipotencia aparente de la naturaleza.

 

Según esta visión, «la capacidad de descubrir» pertenece por tanto a la grandeza del espíritu humano, que, reconociendo la propia pequeñez frente a la naturaleza, descubre al mismo tiempo dentro de sí un anhelo hacia algo aún más grande, infinito, que lo hace elevarse.


En otras palabras, según esta concepción, la naturaleza es la grandiosa obra de Dios, pero el espíritu humano fue creado para un destino más elevado. En reconocerlo y confrontarlo con la naturaleza reside el sentimiento de lo sublime.

 

La vocación de perderse, Franco Michieli


 

cómo leer a lacan_falsa actividad

 

El neurótico obsesivo despliega una actividad frenética para evitar que algo pase.



Esto nos conduce a la noción de falsa actividad: las personas no sólo actúan para cambiar algo, sino también para evitar que algo ocurra y así nada cambie. En esto reside la típica estrategia del neurótico obsesivo, que despliega una actividad frenética para evitar que algo pase. Por ejemplo, en una situación grupal en la que hay cierta tensión que amenaza con explotar, el obsesivo habla sin parar para evitar el momento de un incómodo silencio que forzaría a los participantes a afrontar abiertamente la tensión subyacente. En el tratamiento psicoanalítico, el neurótico obsesivo habla constantemente, inundando al analista con anécdotas, sueños, reflexiones: su incesante actividad se sostiene por el miedo subyacente de que, si deja de hablar por un momento, el analista le haga la pregunta que realmente importa, en otras palabras, habla para mantener al analista callado.



Cómo leer a Lacan, Slavoj Žižek 



mayo 13, 2023

pasífae_el amor es el rey de las bestias


En Pasífae, Javier Acosta evoca el mito griego 

de la hechicera enamorada de un toro blanco.



Hierofanía del monstruo 


Pasífae se distancia del imaginario que Javier Acosta había desarrollado en obras previas. Por el tono y la temática, se diría que es un libro clásico. Apela a uno de los mitos griegos más devastadores, al ritual cretense del sacrificio. Sin embargo, como satélite del mismo sistema, posee características comunes a títulos como Largo viaje al presenteViejos comiendo sopa y Manual del extravío, del cual retoma la luna como símbolo. Los vestigios reverberan: una sensibilidad lúcida, la tentación de un orden conceptual, el insight revelador. Por vía intuitiva, se percibe una trascendencia estrangulada por el accidente. La hierofanía del monstruo.


El deseo sexual de Pasífae hacia el toro blanco, debido a un castigo de Poseidón, le empuja a copular con la bestia, escondida en una vaca de madera diseñada por Dédalo. Al contrario de la inmaculada concepción cristiana, la de Pasífae es de origen pagano. Orden en el cielo y orden en la tierra. Allá una paloma, aquí un toro. La esposa del rey Minos poseía dotes de hechicería y le había lanzado un conjuro que transformaba su semilla en serpientes y arácnidos para destruir las entrañas de las amantes. Asterión como hijo híbrido es un contrapeso, un equilibrio en la balanza del destino. Nadie querría perderse en ese laberinto, nadie querría consolar la soledad del minotauro. Sus lazos familiares, su maldición generacional. El veneno materno, la lujuria del rey.


Minotauro, juguete roto del destino, dondequiera que esté, purga un exilio desde su nacimiento. El amor ciego es monstruoso. La madre comparte soledades con el engendro, imagen invertida de su ceguera erótica. Vaya manera de perderse. 



Rasgar el velo


Pasífae reivindica el asombro ante las preguntas sin respuesta. Lo hace rodeada de hachas, cautiva con su primogénito. Hay varios correlatos en la estructura del mito. Sin ir más lejos, la génesis de Frankenstein hace eco al origen contra natura del monstruo clásico. Luego, está el asunto del encierro: Pasífae se introduce en una vaca de madera para copular con el toro blanco. Madre e hijo son obligados a permanecer en un laberinto, término que deriva del griego labrys, hacha de doble filo. Ya vendrá Teseo a deshacer el nudo. 


Esta compleja relación en el universo de las tragedias griegas no es la única, ni la más salvaje. Basta pensar en Medea y su instinto de venganza, en el ahogamiento de sus vástagos. O en Edipo y los valores familiares que perduran en el tiempo, donde la ceguera y el incesto juegan una función clave: rasgar el velo de la realidad. 



Jóvenes para el sacrificio


Por último, una digresión: el epígrafe del poemario alude a Swinburne, poeta inglés asociado a los prerrafaelistas y más tarde al ocultismo. Su Pasífae muestra un retorno al paganismo como fuente de experiencias estéticas. Una de la ideas principales de la hermandad prerrafaelista, liderada por Dante Gabriel Rosetti, era precisamente rechazar el stablishment artístico y la tradición académica de la pintura. Su carácter conspirador se anclaba en la búsqueda de la belleza genuina. A menudo, encontraban a sus modelos en las calles. Las llamaron stunners: mujeres cuya hermosura es abrumadora, insoportable. Como si la belleza, para ser reivindicada, tuviera que ocultarse en la periferia del mundo.


Isla, vaca de madera, vientre materno, laberinto, barrio periférico. Todos son espacios liminales. La Pasífae de Acosta—Premio Internacional de Poesía Ciudad de Mérida 2022—es una invitación a reflexionar sobre los límites y percibir la belleza del monstruo encarcelado. Lo que el poema confina en sus muros posee una pátina de esplendor fugaz y vestigio fantasma. Un dolor atravesado por la luz.



Pasífae

Javier Acosta

Libros del Marqués, 2023 



agosto 17, 2022

lost at sea_monólogos en el maletero



A partir del viaje como metáfora central, Lost At Sea, 

de Bryan Lee O’Malley, relata la melancólica transición 

que emprende Raleigh de la adolescencia a la joven adultez.




Todo comenzó con un chico—Stillman—, a quien ella amó más de lo que debía. Luego fueron sus padres, separados cuando el amor no fue suficiente. Ahora Raleigh, vacía, está atrapada en un viaje por carretera con tres desconocidos tratando de regresar a casa, si es que hay una casa a la que regresar. Viajes, vacíos, Lost At Sea.

Perderse es una de esas experiencias que todos vivimos de una forma u otra. Pudo ser en un viaje de carretera durante las vacaciones. Quizá nuestra primera noche en una nueva ciudad. Incluso los pasillos de un supermercado pueden convertirse en un auténtico laberinto cuando la estatura no nos da para ver más allá de la segunda estantería del anaquel. Perderse es inherente a viajar, ya que implica alejarnos del camino establecido y deambular intentando rectificar sobre las huellas que dejamos. Todavía más interesante, viajar no siempre implica trasladarse de un punto físico a otro. Hay viajes que nos dejan estáticos en un sitio y nos llevan a los confines de nuestra propia mente. Quizá este tipo sea el más aterrador de todos.

Raleigh está atrapada entre dos viajes. Por un lado, el roadtrip de regreso a Canadá junto a sus compañeros de universidad. Por el otro, en el asiento trasero del auto, muy adentro de sí misma, evoca recuerdos impostores, traumas y emociones sin salida. Dos travesías simultáneas que avanzan hacia el mismo destino aunque en un principio no lo parezca. Nuestra protagonista es una chica especial, rodeada de un aura melancólica discreta para no aparentar debilidad. Ella es Raleigh, la voz y ojos que nos cuentan la historia del cómic y a través de quien experimentamos soledad, tristeza y esperanza. En el mismo auto viajan Ian, Dave y Stephanie, tres chicos de la universidad que solo se cruzaron por accidente y ahora parecen abrumados por horas y kilómetros, más de los que la carretera puede señalar.

La compañía es un elemento central de esta historia. Uno de los traumas con los que Raleigh carga es precisamente la soledad y el abandono. Hablamos de un personaje que ha visto cómo el amor se desvanece: sus padres, sus amigos, Stillman. El amor, en todas sus formas, ha desaparecido de la vida de Raleigh, quien todavía busca explicaciones donde no las hay y recuerdos impostores que la alejan más de su objetivo. Sin embargo, es en esta soledad donde los tres desconocidos que la acompañan irán entablando, poco a poco, lazos con la melancólica chica, especialmente Stephanie, quien coprotagoniza varias de las escenas con mayor carga sentimental.

Con este arco emocional tan explícito, para muchos será una sorpresa que la mente detrás del cómic sea Bryan Lee O’Malley, guionista e ilustrador canadiense que es mejor conocido por crear los seis volúmenes de Scott Pilgrim, su obra más importante. Lost At Sea antecede a los siete ex novios malvados y aunque no comparte nada con el universo de Scott, es evidente que la historia de Raleigh dio los primeros pasos para que el infame bajista de Sex Bob-Omb pudiera correr. Pero aquí no hay videojuegos, música pegajosa o ex novios con superpoderes; esta es una obra más intimista que coquetea con el dolor, los sentimientos y los recuerdos que todavía nos atormentan. No obstante, si rastreamos semejanzas, ambos cómics comparten en su ADN el mismo conflicto: la transición de la adolescencia a la adultez joven, etapa que representa cambios de personalidad, obligaciones, deseos y para la que muy pocos nos sentimos preparados cuando llega. 

Estos conflictos laten a través de la protagonista. Llegar a los veinte años es problemático. En solo dos décadas hemos pasado por numerosas situaciones, y la conciencia del tiempo nos permite ver que dicho lapso fue casi una eternidad. La infancia se siente como la historia de alguien ajeno. La adolescencia reposa a lo lejos a pesar de que la frontera sea de apenas una pizca de años. ¿Se supone que ya debo saber qué quiero hacer? Cierto, hemos tomado decisiones importantes y enfrentado sus consecuencias, somos jóvenes y aun así nos sentimos como si no hubiera tiempo suficiente para corregir. Tener veinte años provoca miedo y este cómic es la prueba. 

Hay algo en Raleigh que nos identifica: una amistad perdida, una relación que no llegó a nada, distancias que no volverán y recuerdos que buscamos disfrazar por mentiras que nos harán sentir mejor. Peleamos contra el tiempo a pesar de que reconocemos el vértigo que nos arrasa. Lost At Sea se atreve a zambullirse en estos miedos que palpitan mientras escribo su reseña, porque es la única forma en la que puedo dejar evidencia de lo reales que son. 

Crecer, forjar lazos, superar miedos y encontrarse con nuevos desafíos es parte de crecer. Es un viaje en carretera que muta a cada kilómetro. Un amigo nos acompaña en el asiento del copiloto, con las culpas y los deseos peleando en el asiento trasero, mientras que los recuerdos buscan la forma de escapar del maletero. No encuentro más palabras para explicar Lost at Sea salvo el monólogo que cierra el cómic: 

Estoy recostada y lidiando con ello mirando a las estrellas y tengo once, tengo dieciséis, tengo dieciocho, soy una recién nacida, soy todos en todas partes, contigo, sin ti, libre en el limbo, perdida en el mar.

¿Qué significa? Eso es algo que tendrás que descubrir en tu propio viaje. 



Lost At Sea

Bryan Lee O’Malley

Oni Press, 2005 (2ª edición)



agosto 13, 2020

joan duran_arte es polen


semanas atrás, mediante una serie de preguntas-dardo, JOAN DURAN accedió a intercambiar vía email sus puntos de vista y opiniones acerca del mundo post covid-19 desde su base operativa en la calle 51 de MID, Centro Histórico. aquí el recuento de las charlas para CONEJOBELGA.

 

 

PLANES

la vida es something y entre sus infinitos engranajes, hay un componente inquieto, en perpetua evolución, un listado de acciones que estás haciendo, que debes de continuar hasta que se agoten las baterías. poco o casi nada ha cambiado desde el covid-19, y eso que de tener un dispositivo en el cuerpo y la mente que me rastreara minuto por minuto, arrojaría probablemente cambios de horarios, de dieta y movimientos corporales. he reducido ciertas cosas para extender al infinito otras, como la calma. 

 

era cuestión de saber leer lo escrito in the wall desde hace décadas que tendría que ocurrir un ajuste de cuentas. no es cuestión de saber las estadísticas de muertes o contagiados, sino de que tú no pases a formar parte de ellas. todas las muertes habidas y las por venir, todos los despidos de empleos, todo el descojón que nos rodea y parcial o totalmente llevamos dentro de nuestros cuerpos o cuentas de débito o deudas de visa son una sentencia a los usuarios del planeta bien merecida.

 

pero cuidado joven, y esto lo aprendí a los pocos años de nacer, cuando la WWII había concluido poco tiempo atrás: la guerra produce muertes, llantos y pérdidas por toneladas y también produce fortunas incalculables que se transforman en bancos, imperios financieros, hasta con fundaciones culturales, nietos y bisnietos circulando sonrientes en lamborghinis. los planes no cambian ni pueden hacerlo, porque son reflejos de conceptos a partir de ideas, y esas ni el puto virus se las lleva.

 

seguimos transformando escenas de la vida diaria con el máximo perfeccionismo visual.

 

 

ACCIONES

te contesto como que fuera programa de radio de audiencia masiva y sin protocolo de cortar/editar: la principal acción consiste en saber utilizar las 24 horas porque hasta en la precariedad máxima, todo lo que vivamos bajo el enemigo invisible del virus es un hazmerreír comparado con lo que se vive a diario en miles de puntos rojos del planeta. la autosuficiencia se abandonó hace demasiados siglos. ahora nos entregamos en cuerpo y alma a la estupidez del consumismo, el gasto y el endeudamiento.

 

para los pueblos de la HURRICANE ZONE, este desastre masivo debería causar menores daños pues llevamos siglos siendo azotados por huracanes, invasiones sofisticadas de armas y cruces, y ahora de green billetes. no somos víctimas, no merecemos favores ni falsos cariñitos. nuestros pueblos deberían ser ejemplo de comunidades que han sabido aprender del vergazeo sistemático por casi media docena de siglos de pandemias de distintas descripciones.

 

 

POLEN
¿los desafíos que enfrento como artista? zero. yo no soy artista en la concepción de lo que se cree por los alrededores. ya hemos hablado de eso muchas veces. acaso únicamente somos seres, ciudadanos con una inclinación innata, de vivir acciones de transformación. el arte es lo que te nutre sin pagar por ello, sin ir a clases o comprar con tus nalgas el diploma. es lo que te abre puertas y ventanas a paisajes, visiones o formas de pensar de las que ni tú ni yo teníamos idea.

 

arte es polen.

 

 

GALLINOLA

hace 3 días en un rancho de NAN, un amigo de medio siglo casi en el BENQUE, BZE, nos manda unas fotos de un nido de las gallinolas que abundan por esos montes y yo no sabía que los huevos son de un azul que ni pantone creo lo tiene en su menú. sorpresas te trae el monte. pues mi nieta, a quien le llamo gallinola hasta que cumpla los 10 años, me mira y con respuesta fulminante me dice: ¿y qué? yo tengo una aplicación en mi no sé si dijo ipad o cell que te los pinto así en 1 segundo del color que quiera, un clic y ya.

 

no supe si reír o llorar.

 

transformaciones, joven, así se crece hoy día y así tendrán que desarrollar los más pequeños sus propios sistemas de autodefensa, contrataque y sobrevivencia real. pero un artista debe tener sus propias herramientas y softwares para no enlistarse al planeta del fake-art, que nada tiene que ver con una vida en donde la creatividad es para el desarrollo social. mira qué sencillo. correcto, sé del mercado, de ferias y bienales y de trienales también. why? coño, porque para hablar del EVEREST, tendrías que haber ido. fuck.

  




 

 

MINUS, ZERO, LANDINGS

MINUS 8de 1992 al 2000—lo monitoreé a distancia como acuerdo táctico/educativo con su par de inventores: YASSER + IVAN... hands off, pero de llegar ellos vivos al nuevo siglo, tomaba las riendas del subsecuente proyecto en otras ligas y decibeles = ZERO new belizean art, y gustosamente me consumí a partir del 2000 hasta el sol/luna de hoy. nos plantamos en marzo en el OLIMPO y punto, después llegó LANDINGS, resto es historia.

 

proyectos que todos tienen 10 ediciones. esto permite que sean fáciles de operar, cuantificar y dividir. con ZERO tras el recorrido por LA HABANA, de la BCN mediterránea a la LISBOA a la orilla del ATLÁNTICO, lo cruzamos de regreso a la DOMINICANA. allá nos dimos cuenta que habían aparecido mini clanes en el CARIBE y CENTROAMÉRICA: la HURRICANE ZONE.

 

siembra, cosecha y comparte y ya luego, pasaporte en mano, out que allá afuera es donde aprenderás en vivo y sin trucos la preparación, las cualidades de tus ideas y know how, no en la cuadra de tu casa, parte intrínseca de un país colonizado, ya que por razones y casualidades merecidas o no merecidas la vida te ha permitido foguearte en múltiples latitudes o sea, eres un puto 0.00001% del censo.

 

 

NOW & BEYOND

ahora, el proyecto para THE CONTAINER COLLECTION incluye 10 books, ya llevamos 3. está el ZAM ZAM, y en este caso decidimos que fueran 6 exhibiciones, una por letra, de las cuales llevamos 4. andamos en el proyecto de cine/video flip coin video, con 100 pelis, y ya hemos presentado 10. hace decenios que el trabajo desde MID51 es colectivo. la discordia teórica no es un obstáculo, un impedimento, un puto desastre o maldición maléfica. al revés, nutre al pensamiento, fortalece tus sentidos y te ubica en tu adecuado self-made gps.

 

décadas y décadas de colaboraciones. el tema aquí es que mi gps es social, compartido. seguimos andando, trabajando en los múltiples proyectos que por sus características, realidades sociales, económicas y de edades de unos y otros, son proyectos de vida. y esta, la vida, a como se alarga, se acorta o te la cortan. vamos por los 7 monster books de la container, y por el chapter three de ZAM ZAM, que es el EQUILÁTERO vinculado al pensamiento + acciones de FELIPE CARRILLO PUERTO y su team.

 

 

VER LA VIDA

habrá quien diga permanencia, yo creo en la más sabia de todas las virtudes: la paciencia. he realizado 3 o 4 veces, 1 par con MOI, el trayecto en tren entre SHENZEN y BEIJING. tarda unas 11 horas, el animal arranca y a los 30 segundos ya vamos a los 369 o 396 km/h. pero mientras todo dios duerme o no quita los ojos de sus iphones chinos, yo tengo la cara pegada al vidrio para tomar miles de fotos en cada viaje. cuando desciende paulatinamente la velocidad, entonces te acercas al andén con puntualidad ficticia, y clic clic clic.

 

no quiero saber si hay o no hay sonys o leicas que toman capturas como filigrana a toda velocidad. no es de fotos de lo que hablamos, sino de ver la vida, razonar simultáneamente, archivar, desglosar por intereses, usos y prioridades lo que vas observando, y ver es sentir y lo que ves y sientes se mejora cuando la velocidad de la vida retorna al ritmo de los humanos y no a las normas, velocidades y ritmos que el poder impone con la membresía que pagas no con dólares sino contigo mismo.

 

a ver, poeta, búscale apellidosin nombre—a este acto reproductivo de historia positiva.