23.6.23

in times new roman..._las cenizas y el fuego

 

In Times New Roman... marca el regreso de

Queens of the Stone Age a los escenarios. 

 

Intro


Se oye Smile, de Peggy Lee. Si sonríes a través de tu miedo y tu dolor / tal vez mañana verás el sol brillar dentro de ti. En camisa azul de manga larga, Josh Homme sale al escenario. Primeros riffs de No One Knows.



Go with the flow


La energía que irradia la banda en sus conciertos, el mood salvaje de Josh Homme, los coros efusivos del público, la sensación de cruzar el desierto a medianoche a 100 km/h. Esa vibra ha vuelto. In Times New Roman… (2023) cierra la trilogía que iniciara …Like Clockwork (2013), seguido por Villains (2017). Tres álbumes editados por Matador Records que encapsulan un bloque sonoro cargado de un stoner rock más melódico—I Sat by the Ocean, If I Had a Tail, Hideway—, aunque no exento de energía feral— The Way You Used To Do, Head Like a Haunted House, The Evil Has Landed— y algunas baladas existencialistas —The Vampire of Time and Memory, Fortress, Villains of Circumstance—. 


Mezclado por Mark Rankin, In Times New Roman… mantiene la alineación de las placas anteriores, conformada por Josh Homme, Dean Fertita, Michael Shuman, Jon Theodore y Troy Van Leeuwen. Más que hablar de sonido cohesionado, hay que reconocer el talento de la agrupación para crear una estética sonora y mantenerse fiel a sus valores, lección aprendida en la aventura de Homme + Fertita para el brillante Post Pop Depression (2016) de Iggy Pop. Se trata de surfear el flow de manera coherente. Madurar sin perder las raíces. 


Durante la entrevista sostenida por Homme con Zane Lowe en Apple Music 1, el músico señala que su trabajo es traducir el dolor en aleluya. «A fin de cuentas, para mí, el disco va completamente sobre la aceptación. Ésa es la clave. Mis amigos han muerto. Algunas relaciones han terminado, han surgido situaciones difíciles, he tenido problemas de salud y cosas así, pero ahora estoy bien. Siempre he hecho grandes cambios, pero en los últimos años he pasado por demasiadas situaciones en las que no importa si te gusta o no, te pasa y punto.»



Disclaimer


This album contains rock music for all genres and cultures, dice una voz en off durante el teaser promocional de In Times New Roman… 



Enjoy the obscenery


La guitarra es una fuente de revelaciones crudas. Obscenery, primera canción de In Times New Roman..., es en sí misma una declaración de principios: disfrutar la obscenidad es también aceptarnos como somos, amputados emocionales con dolores fantasma de los limbos perdidos de la vida. Hay un breve interludio; se oyen violines y de nuevo los riffs acometen su misión: transmutar el horror en música, y viceversa. Paper Machete funge como una secuela lógica de lo anterior: La verdad sólo es trozo de arcilla / esculpes, modificas, encubres y luego borras. Los versos de Queens of the Stone Age se acompañan de un combo guitarra/batería potente a ritmo moderado. Negative Space baja sutilmente la velocidad y añade fuerza en medio de un paisaje vespertino: Soy ligero, pero la gravedad titubea / entre lo que fue el hogar y la luna amarilla. Time & Place recupera el tono: Tus promesas son el humo que te veo inhalar, dice una voz socarrona, que realmente sorprende por su versatilidad. 


En la segunda mitad del álbum, sobresalen Carnavoyeur, una composición vibrante, dramática, llena de imágenes oscuras. Crónica de una derrota absoluta, divulga uno de los mensajes más vitalistas de la banda: Todo ser vivo morirá / desde el rey de la selva hasta la mariposa / Cuando no hay nada que pueda hacer /sonrío. En ese optimismo ante lo irreparable, uno encuentra tímidos destellos de Camus y el mito de Sísifo. Aunque muy distintas—What the Peephole Say es una amable invitación a romper las reglas y Emotion Sickness suena como una terapia del adiós—, ambas piezas transmiten la sensación de que el gran final se aproxima. QOTSA suele cerrar sus álbumes de forma gloriosa. Straight Jacket Fitting no desencaja. Versa, de hecho, sobre la elección de seguir nuestros sueños a ras del acantilado, a pesar de las traiciones. Para enfrentarte a tus demonios, tienes que liberarlos. Un pasaje acústico clausura nuestro viaje. Larga vida a las reinas de la edad de piedra. 



Outro


En su octavo álbum de estudio, QOTSA cierra una trilogía. Josh Homme se asoma al abismo, mantiene la cabeza en alto y lucha por preservar el fuego. The End Is Nero Tour 2023, la gira mundial, ha comenzado…



In Times New Roman… (2023) 

Queens of the Stone Age 

Matador Records






15.6.23

final fantasy XVI_evolución de la épica

 

 

El demo de Final Fantasy XVI ya está disponible.

Compartimos nuestras primeras impresiones.

 

La saga de Final Fantasy resurge en su nueva entrega, la número dieciséis, mediante un enfoque de acción en tiempo real. Destaca por una sólida narrativa que abarca 20 años de sucesos históricos en distintos hilos argumentales y uso de flashbacks a episodios que marcan el hilo de la trama. Sorprende por su soberbia calidad gráfica y la escala de lo que pretende contar. Las cinemáticas están animadas de forma fluida y el diseño de arte, minuciosamente detallado, es la cereza del pastel. El gameplay accesible, la carga dramática y los combates masivos se integran a la perfección ante uno de los candidatos a Juego del Año.


Técnicamente, ofrece dos configuraciones solventes aunque no del todo afinadas: Modo Rendimiento (a 60 FPS estables) y Modo Calidad (a 4K nativos y 30 FPS).


En términos de storytelling, se perciben ecos de Game of Thrones, con traiciones a la menor provocación y personajes complejos psicológicamente. El combate es robusto: consta de ataque básico, poder asociado y evasión, así como acciones en tiempo real. El sistema de turnos ha desaparecido. En su lugar, la estrategia se fusiona con un estilo hack & slash rítmico y vertiginoso. Aquí la mano de Ryota Suzuki, director de combate de FFXVI y diseñador en Devil May Cry 5 y Dragon’s Dogma, se nota muchísimo. En lo que respecta al apartado sonoro, la música incluye piezas corales de tinte épico, compuestas por Masayoshi Sonen. 


Al equipo se integran Naoki Yoshida como productor (tras haber dirigido y producido FFXIV), y Hiroshi Takai en la dirección (tras dirigir The Last Remnant).


A modo de intro, el demo nos muestra un par de escenas clave ambientadas al oeste de Valisthea. Clive y Joshua Rosfield, en compañía de Jill Warrick, poseen cualidades clave para proteger el Gran Ducado de Rosaria. Sin embargo, la zona entra en guerra. La propagación de la Plaga amenaza con romper el frágil equilibrio de las distintas facciones, y la búsqueda ambiciosa de los Cristales Madre, fuente de éter mágico y prosperidad, sólo agudiza sus conflictos políticos. Sin duda, Final Fantasy XVI promete una experiencia de juego profunda y entrañable. Renovadora de su tradición, en todo sentido. Disponible en PS5 y PC.

 



1.6.23

prueba de resistencia_nadar a contracorriente


Prueba de resistencia, de Bladimir Ramírez, reúne 10 relatos

cuyo eje temático es la exploración del deseo entre chicos.


En Prueba de resistencia, volumen compacto y homogéneo, Bladimir Ramírez despliega un arsenal técnico poderoso. El libro, publicado bajo el sello Paraíso Perdido, reúne diez historias cuyo eje temático es la exploración del deseo entre chicos durante la infancia y la adolescencia, esa línea gris de confusión y malestar. En la mayoría de los casos, el humor y la crítica social van de la mano, con diálogos ágiles y finales abiertos. Predomina la economía del lenguaje, el uso de elipsis y la resolución quirúrgica de los arcos argumentales. En cuanto al estilo, Ramírez reconoce la influencia de autores como Lemebel y Arenas, de quienes incluye un par de epígrafes: franca declaración de intenciones. No obstante, su artefacto narrativo funciona con voz propia, sencillez y claridad, atributos encapsulados en tramas turbulentas, divertidas o tristes. Los personajes resultan entrañables en su fragilidad, y un lector sensible conecta rápidamente con sus avatares. El tono evita melodramas y tragedias. La prosa fluye, fresca como un baño de piscina entre amigos. A veces uno echa de menos que la inmersión sea breve, pero esto hay que verlo como un mérito. De ritmo adictivo, Prueba de resistencia se lee rápido. 


Si bien el panorama de la narrativa breve en México vive un momento de efervescencia, el cuento no siempre logra posicionarse de la misma forma que la novela. El mercado editorial favorece tramas de largo aliento, que obedecen más a criterios comerciales. En este sentido, Prueba de resistencia confirma la calidad por encima de la cantidad. Como narrador de historias breves, Ramírez sabe urdir de forma sólida. Sus estructuras denotan oficio artesanal y precisión. Por otro lado, está el carisma. Sus personajes fracasados, al borde del colapso y la carcajada, despiertan una empatía profunda, mezcla de vértigo y trascendencia. Eso ya es bastante. Piezas como Ropa sucia, 4-2-3-1, Parques, La memoria de Fausto y El comprador de silencios se leen a modo de miniaturas coming of age que provocan emociones salvajes como puñetazos en el rostro. El autor sabe poner el dedo en la llaga, integrando factores de tensión social—machismo, clasismo, discriminación, homofobia, acoso escolar y fanatismo religioso—en las atmósferas de sus cuentos. Si miramos en coordenadas más amplias a escritores como McEwan y Salinger, podemos imaginar que Prueba de resistencia es apenas la punta del iceberg. Sólo la punta. 

 


Prueba de resistencia · Bladimir Ramírez

Paraíso Perdido, Colección Árbol adentro, 2022