CONEJOBELGA

24 octubre 2015

manual de cacería_disección



Mediante un dispositivo escénico minimalista, Manual de cacería reúne 6 historias que van del bullying a la nota roja, pasando por la fábula y el testimonio familiar. Murmurante Teatro presentó esta pieza el pasado 17 de octubre en su sede de la Colonia México, dentro del Festival Internacional de la Cultura Maya. 


He visto Manual de cacería en dos ocasiones y recuerdo que la primera vez recibí numerosos golpes emocionales. Al abandonar la sala era inevitable sentir un cosquilleo a la altura del plexo solar, el hueco exacto de la angustia. Recuerdo haber pensado: esta pieza remite a varias estrategias narrativas empleadas por Michael Haneke. Porque es un ejercicio de contención dramática, atmósferas frías y cristales tintineantes en tensión creciente. Con el mínimo de recursos, se ha delineado un dispositivo límbico. El escenario conforma un no-lugar donde la sensación de tránsito e impersonalidad jamás desaparece. Es la yuxtaposición de elementos visuales, auditivos y dramáticos lo que explotará tarde o temprano. Una bomba de tiempo conformada por 6 microhistorias que abordan la violencia desde sus aristas familiares, sociales y psicológicas. Sin caer en el efectismo, la emoción gratuita o el colapso nervioso, el espectador se transforma en cómplice o testigo incómodo. El ojo y la piedra están dentro de uno.

Ariadna Medina, productora de Murmurante Teatro, señala que Noé Morales Muñoz construyó la dramaturgia interviniendo los seis relatos de modo flexible (tres de ellos sobre casos reales ocurridos en Yucatán, y tres basados en testimonios de los actores). “Noé propuso el ejercicio de la alternativa muerta—acota Juan de Dios Rath, director de la pieza—, en el que cuentas una trayectoria de vida partiendo de la posibilidad de que ocurriera algo que realmente nunca sucedió. Eso te brinda una serie de narrativas que no son estrictamente biográficas, sino imaginarias.” Posteriormente, y a raíz de un taller impartido por el director/guionista Jorge Prior, los murmurantes decidieron unir sus historias bajo el formato de documental. El resultado es una partitura de unidades independientes y articuladas entre sí, como los segmentos de un alacrán. “No hay un mecanismo de representación estrictamente vivencial. Es un asunto de acciones y de construcción de imagen más que de mimesis histriónica”, resume Juan de Dios.


El carácter híbrido de Manual de cacería es una de sus principales fortalezas, ya que logra integrar recursos multimedia con datos duros sobre problemas sociales en un contexto oblicuo y provocador, local y universal de forma simultánea. Dos pájaros de un tiro, dos picaduras. Al mismo tiempo, Murmurante se distancia de la figura del actor como un contenedor de emociones dentro de un teatro realista. Relativizan la idea del personaje a propósito: quienes relatan los hechos son personas. La síntesis de recursos expresivos, tecnológicos y estadísticos crean un dispositivo escénico—diseñado por Jesús Hernández, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte FONCA—que cuestiona, critica y pone en crisis el dispositivo general en el que vivimos. Y abre una ventana hacia el paisaje durísimo de la violencia social con un acento ético, sin perder de vista los privilegios de la belleza atroz. Es aquí cuando mirar nos duele, pero no podemos dejar de hacerlo. El ambiente hostil de nuestro entorno deja de ser nota periodística para volverse documento estético y humano, demasiado humano.


Actualmente, Murmurante continúa expandiéndose. Ariadna señala que como empresa cultural han generado estrategias de diseño y comunicación específicas para que el proyecto sea sustentable, entre ellas la unificación de sus redes sociales y diversos programas que implementarán a mediano y largo plazo. El próximo 31 de octubre a las 8:30 PM presentarán en su sede [Calle 9 entre 18 y Avenida 20 (Líbano), Colonia México Norte] el documental Murmurante en el umbral de lo escénico. Este aborda el proceso de construcción de Manual de cacería como parte de la Beca de Coinversión del FONCA, que incluye también la gira de la obra. “Presentaremos un cortometraje de 30 minutos que hemos realizado con Memorabilia. Nuestra intención es generar un registro de los procesos grupales en cada proyecto, un material imperecedero que podemos mover con mayor facilidad para dar a conocer nuestro trabajo. Esto nos parece un sello distintivo y resulta útil porque a veces no es posible llevar la pieza teatral”,  finaliza.

Afuera, observo una calle desierta. Sin susurros ni escorpiones. Hoy, que no traje suéter, está lloviendo.


 Imágenes: Murmurante Teatro