CONEJOBELGA

23 marzo 2015

ofelia arias_el feeling de la post-producción



Platicamos con Ofelia Arias sobre procesos creativos aplicados a la producción audiovisual.
 
TIENES QUE ENCONTRAR UN TRABAJO
Incursioné en el mundo audiovisual hace unos 4 años aproximadamente, a raíz de un cortometraje documental que realicé en la escuela, llamado Travel, que exploraba las distintas maneras de viajar: geográficamente, a través de drogas, alucinógenos, ETC. En el proceso creativo, sin duda la música de Boards Of Canada fue muy importante, porque con ella era capaz de concretar ideas.

Más tarde empecé a hacer videos para amigos, y de eventos sociales. Esto último fue más por el hecho de que me decían: Tienes que encontrar un trabajo. Y bueno, lo más cercano que encontré al video en ese momento fue hacer registro de bodas; necesitaba aprender. Sin embargo, el estilo de edición de los videos de bodas eran tan plano que el equipo decidió hacerlo diferente, más cinematográfico.

Luego me dediqué a la post-producción, que tiene otro tratamiento. En la producción puedes hacer tus encuadres basándote en ideas de fotografía. Pero a la hora de tener el material en stock y realizar la post-producción, se añaden más elementos (música, efectos, recursos visuales), y tienes que involucrarte en la historia. Es posible que en ese momento de tu vida estés de malas, o estés feliz, y eso se refleja—sobre todo cuando son proyectos personales. Ése es el feeling de la post-producción.


MENOS EL REGGAETÓN
Cuando estás haciendo Brainstorming necesitas un límite, porque si te llenas de ideas va a ser muy difícil que encuentres un concepto. Es una inundación, y luego te encuentras con mil cosas, difícilmente puedes estructurar una sola idea. Tienes que delimitar lo que quieres y lo que necesitas. Sin embargo, creo que mi principal fuente de inspiración es la música. Y es curioso porque ésta suele estar en segundo plano, y conmigo funciona al revés. La música es un alucinógeno.

Me gusta todo tipo de música, menos el reggaetón. Tycho, Little Dragon, The Cinematic Orchestra, Best Coast, SBTRKT, The Withest Boy Alive. Cientos de bandas, no puedo enumerarlas todas.


NI CORRER NI GRITAR
Estuve trabajando en un proyecto con un grupo de apicultores para la comunidad de Abalá. Y me puse a pensar: ¿Cómo voy a hacer una edición sobre eso? Entonces, ahí va lo que te decía, me puse a buscar la música, y a partir de ella pensaba cómo haría la ejecución, para definir el estilo del video y el concepto.

Abalá es una comunidad rural, y nos llevamos muchas sorpresas porque viví cosas que nunca me hubiera imaginado. Estas personas ven la miel como su fuente de vida, y son muy cálidas. Y eso era lo que yo quería transmitir: el cariño que ellos tenían por su labor, que trabajan por verdadero gusto más que por estar en un negocio. En realidad, aunque muchos no lo aprecian, es un trabajo artesanal. De ahí viene el feeling del que te hablé.

Y bueno, me enfrenté al peligro de estar en una colmena. De hecho, grabar ahí fue muy difícil. Te mueves lentamente, con un traje enorme y con los guantes no puedes maniobrar muy bien la cámara. Y el reto fue doble, porque además de video hice fotografía.

Algo curioso que me pasó: el traje se me abrió. Iba a correr, pero me habían dicho que no debía hacerlo. Ni correr ni gritar.


EDUCACIÓN VISUAL
Soy muy curiosa. Veo muchos videos, desde musicales hasta documentales y animaciones. Me fijo en los intros, los títulos, las tomas, los encuadres, los créditos de las películas, y lo mismo pasa cuando veo motion graphics. Distingo elementos, colores, texturas, movimientos, incluso efectos de sonido. Todo esto es como un diccionario. Te llenas de cosas y al final haces una combinación propia para ejecutar algo diferente.

Creo que el video, la fotografía y la animación van de la mano. Al menos en mi caso, así ha sido. Al final del día, son elementos visuales; y claro, la post-producción juega un papel fundamental.

PRODUCTOS CULTURALES
Actualmente formo parte del equipo de producción del programa La Hora Cultural MACAY, y el trabajo también tiene sus retos. Cuando haces un video institucional, en cierto modo tienes que someterte a ciertas reglas; el lenguaje ya está muy codificado. En cambio, si se trata de un producto artístico/cultural, no necesariamente tienes que enseñar un performance para que la gente entienda que hablamos de un performance. Puedo hacer mil cosas, incluso con la música, o emplear una amplia gama de elementos visuales. Hay más libertad.   

  
FUMAR UN CIGARRO
Trabajar en un museo es un desafío. De repente, necesitas resolver creativamente ciertos materiales. Por ejemplo, la obra de un pintor abstracto. A veces, cuando no encuentro la forma de abordarlo, salgo a fumar un cigarro. Pero he aprendido muchísimo. Sobre todo, a cómo ejecutar una buena idea con altos estándares de calidad. ¿Qué me falta por hacer? Quiero aprender mapeo, lo cual exige conocimientos previos de diseño y animación. Quiero saber de todo un poco dentro del medio audiovisual. También me gusta editar audio; sería bueno aprender a generar efectos de sonido. Con todo eso, ya podré hacer algo de mi propia inspiración. ¿Un cortometraje? ¿Por qué no?



Imágenes: Ofelia Arias 
 Vídeo: Un edificio lleno de historia