CONEJOBELGA

28 diciembre 2015

un diálogo abierto



Los libros conectan a las personas entre sí. Dejemos a un lado los argumentos restantes. Cada libro nos abre las puertas hacia la empatía y la comprensión del otro. Y también hacia el autoconocimiento.

La cuestión va más allá de lo provechoso en términos de utilidad práctica, mérito académico o estrategia de consumo cultural—criterios que reducen la lectura a un simple medio para obtener fines ajenos a su lógica interna.

Leer es, hasta ahora, una de las experiencias más saludables para entender las complejidades del encuentro humano. Los libros llevan las coordenadas de nuestro espíritu a los demás. Son un diálogo abierto en una montaña iluminada.