diciembre 31, 2024

la vocación de perderse_lo sublime



Se vaya donde se vaya, se está encerrado, y de ahí nace la necesidad insustituible de los horizontes.



Según la sensibilidad romántica, inmensidad y potencia son las dimensiones que suscitan el sentimiento más significativo que provoca en nosotros la naturaleza, definido como «lo sublime». La descripción más célebre pertenece al filósofo Immanuel Kant, que en su obra Crítica del juicio (1790) distingue entre lo sublime matemático —reconocible en la inmensidad de paisajes como desiertos, océanos y cielos— y lo sublime dinámico —debido a la contemplación de fenómenos naturales espectaculares y terroríficos como tempestades, erupciones volcánicas y cascadas inmensas—. También en la contemplación de lo sublime, en cierto sentido, «nos perdemos», pero solo emotivamente, en nuestro propio interior, porque no hay en realidad una implicación física. Kant lo explica así:

 

Elevados peñascos suspendidos en el aire y como amenazando, nubes tempestuosas reuniéndose en la atmósfera en medio de los relámpagos y el trueno, volcanes desencadenando todo su poder de destrucción, huracanes sembrando tras ellos la devastación, el inmenso océano agitado por la tormenta, la catarata de un gran río, etcétera, son cosas que reducen a una insignificante pequeñez nuestro poder de resistencia, comparado con el de tales potencias. Mas su aspecto tiene tanto más atractivo cuanto más temible es, puesto que nos hallamos seguros, y convocamos de forma voluntaria a estas cosas sublimes, porque elevan las fuerzas del alma por encima de su medianía ordinaria, y porque nos hacen descubrir en nosotros mismos un poder de resistencia tal que nos da el valor de medir nuestras fuerzas con la omnipotencia aparente de la naturaleza.

 

Según esta visión, «la capacidad de descubrir» pertenece por tanto a la grandeza del espíritu humano, que, reconociendo la propia pequeñez frente a la naturaleza, descubre al mismo tiempo dentro de sí un anhelo hacia algo aún más grande, infinito, que lo hace elevarse.


En otras palabras, según esta concepción, la naturaleza es la grandiosa obra de Dios, pero el espíritu humano fue creado para un destino más elevado. En reconocerlo y confrontarlo con la naturaleza reside el sentimiento de lo sublime.

 

La vocación de perderse, Franco Michieli


 

cómo leer a lacan_falsa actividad

 

El neurótico obsesivo despliega una actividad frenética para evitar que algo pase.



Esto nos conduce a la noción de falsa actividad: las personas no sólo actúan para cambiar algo, sino también para evitar que algo ocurra y así nada cambie. En esto reside la típica estrategia del neurótico obsesivo, que despliega una actividad frenética para evitar que algo pase. Por ejemplo, en una situación grupal en la que hay cierta tensión que amenaza con explotar, el obsesivo habla sin parar para evitar el momento de un incómodo silencio que forzaría a los participantes a afrontar abiertamente la tensión subyacente. En el tratamiento psicoanalítico, el neurótico obsesivo habla constantemente, inundando al analista con anécdotas, sueños, reflexiones: su incesante actividad se sostiene por el miedo subyacente de que, si deja de hablar por un momento, el analista le haga la pregunta que realmente importa, en otras palabras, habla para mantener al analista callado.



Cómo leer a Lacan, Slavoj Žižek 



julio 09, 2024

fur_perforar el vacío

 

fur, de Chris Núñez, se inaugura el próximo sábado 13 de julio en la microgalería Nopalkraft, dirigida por Chakz Armada.

 

Perforar el vacío


fur / a tiny exhibition, de Chris Núñez, reúne 20 piezas en técnica mixta y marca el regreso del artista a la escena cultural, tras una década de silencio creativo. En esta ocasión, al minimalismo se añade una fina capa de ironía absurdista. Núñez vuelve con imaginario renovado: místicos, astronautas, nadadores y acróbatas se deslizan entre horizontes deslavados, scratches y trazos crudos.


fur explora la pulsión creativa desde sus orígenes, evocando el lenguaje de las pinturas rupestres. Pero ojo: más allá del vórtex, hay una estructura invisible, o al menos eso pretenden creer los personajes que surfean las esquirlas del ecosistema. Se acumulan rasgaduras en palimpsestos, sedimentaciones fantasmales y una tendencia obsesiva por la abstracción.


La muestra se divide en tres tiempos. En una primera instancia, el espectador se siente atraído por el vacío. Hay un reconocimiento de los límites, una tímida sonrisa ante la posibilidad de danzar sobre el acantilado. La aventura inicia. Posteriormente, una ráfaga estimula los globos oculares. Cada vez notamos más distorsión, primero a escala micro, con personajes que parecen oscilar entre la luz y las tinieblas.


Algo estalla. 


Los patrones se vuelven intensos. Las formas desesperadas crecen. El viejo adagio alquimista —solve et coagula— parece cobrar nuevos significados. El vacío, el silencio, la certidumbre de la muerte y la muerte de la certidumbre. Se insinúa un viaje, un abismo, una montaña final. Pasamos de lo sensorial a lo incógnito; nuestros pies bordean la zona cero. 


«Me interesa el entrecruzamiento de las ideas y las imágenes dentro de un campo de acción interdisciplinario, donde sea posible explorar las contradicciones del presente y sus paradojas simbólicas: las inconsistencias y los miedos, el territorio fértil del inconsciente, la ironía metafísica, el simulacro. Introduzco así un código que mueve a la risa nerviosa o al insight desesperado —comenta Núñez.— Las atmósferas exploran la ausencia o el rastro, casi un destello, de otro paisaje mediante la noción de viaje interior y cierto misticismo agnóstico. En todo caso, el espectador es quien interpreta y asigna sus propios significados


La muestra se inaugura el sábado 13 de julio a las 6 PM en el local donde se ubica Nopalkraft en coexistencia con la tienda Tags, situado sobre la calle 58 con 49 #414, a 100 metros del mercado de Santa Ana. La entrada es libre.



Christian Núñez cursó estudios de licenciatura en Humanidades/Filosofía, y una maestría en Dirección Estratégica de Negocios, ambos por la Universidad Mesoamericana de San Agustín. Tras iniciar en las artes visuales con un par de exhibiciones en Washington D.C. y La Habana en 2007 para las ediciones 4 y 5 + 6 de landings, proyecto a cargo del curador Joan Duran, incursionó en las letras, el periodismo cultural y la publicidad. Actualmente dirige médula, laboratorio creativo que integra ClapClap, un estudio de branding con visión de negocios, así como dos plataformas de contenidos, ConejoBelga y Dudumdush. 


Nopalkraft busca dar a conocer, difundir y promover una gama de opciones, propuestas inusuales y manifestaciones artísticas fuera de los cánones académicos, así como venta de productos de arte y diseño contemporáneos. Su coordinador, Gabriel Chacón, estudió Diseño de producto en la Universidad Modelo, y una maestría en Ciencias y Artes para el Diseño por la Universidad Autónoma Metropolitana, donde actualmente cursa el doctorado en la misma disciplina. También dirige Art Toy Con, la primera convención de art toys en el sureste mexicano, y Papiroarmables, series de juguetes coleccionables de papel.