noviembre 11, 2017

festival yucatán escénica_8a edición



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Del 10 al 18 de noviembre, la octava edición del Festival Yucatán Escénica reunirá a los amantes de la danza, estudiantes, profesionales y público en general. Las compañías que conforman la cartelera de actividades provienen de Yucatán, Guadalajara, Veracruz, Ciudad de México; y de los países de Alemania, España y Costa Rica. Cada propuesta artística se distingue por su lenguaje vanguardista de investigación en torno a la danza contemporánea.
Créssida Danza Contemporánea funge como compañía anfitriona, y Festina Lente (Alemania), La Intrusa (España), Colectivo Clá (Costa Rica), Anzar Danza, La Intrusa, La Poloquera Escénica, Intrigosa Danza, Proyecto Tres, Lux Boreal y Physical Momentum Project (México) visitarán Yucatán para presentar sus propuestas.
 

Como cada año, la sede principal será el Conservatorio de Danza de Yucatán / Espacio Créssida, ubicado al noreste de la Ciudad de Mérida, en una de las antiguas bodegas que servían para almacenar la producción de henequén de la época porfiriana. Todas las funciones se llevarán a cabo a las 9 de la noche en la Sala de Arte de este recinto. La entrada es libre con previo registro. Asimismo, en esta ocasión el Centro Cultural La Cúpula será la sede para la proyección de un espectáculo de videodanza.
Los creadores ofrecerán también talleres y conferencias abiertas al público. Consulta AQUÍ la cartelera completa.

El Festival Yucatán Escénica es un proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, con el respaldo de organismos como la Capital Americana de la Cultura, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Goethe Institut y el Centro Cultural La Cúpula. 




Texto + imágenes: Festival Yucatán Escénica


noviembre 05, 2017

mácula lútea_un experimento visual

 

Boris Viskin interviene las viñetas de Ad Reinhardt con resultados sorprendentes.
  
PINTURA REFLEXIVA
En Diciembre de 2016, Boris Viskin trabajó en el Laboratorio de Gráfica y Diseño Casa Lo’ol de Lux Perpetua Art Centre. Básicamente produciría collages y relieves en técnicas mixtas, incluyendo la mezcla de imágenes digitales. Fue muy honesto cuando dijo: «Mi trayectoria ha tenido curvas y bifurcaciones, épocas geométricas y figurativas, rayando a veces lo conceptual. Puede haber piezas que no tienen ni un brochazo hecho por mí, que son más construidas que pintadas, pero aun así las sigo considerando como pinturas.»
Mácula lútea vino después, pero sigue la misma lógica. La serie muestra ensambles de distintos materiales, variaciones de ideas atravesadas por el humor frío, cierta ironía que supone un significado profundo y una propuesta plástica que sabe mofarse de sí misma. «Me pasa muy a menudo que llego con ideas que van variando al trabajar el material. En algunos momentos el proceso fluye bien, en otros se atora, pero trato de generar un espacio, un ambiente y una relación con el espectador que es pictórica, a fin de cuentas.»

En el punto exacto donde la pintura se convierte en reflexión sobre sí misma—o anecdotario burlesco digno de serie animada—, Viskin celebra la mancha amarilla del ojo que nos permite ver los pequeños detalles. Las piezas [collages, grabados y esculturas] reutilizan las viñetas de Una página de chistes, del neodadaísta estadounidense Ad Reinhardt, y parecen actualizar la información contenida en aquellas imágenes satíricas, antifascistas y anticomunistas. La irreverencia y el sentido lúdico se abrazan emocionados.


DUDAR DE TODO
Lo atractivo de Viskin es que con una mano demuestra su interés por explorar genuinamente el pasado artístico reciente—teorías, tendencias e ideas gestoras—y con la otra da saltos hacia nuestros días interviniendo ese mismo cúmulo de información. Su audacia conlleva ciertos riesgos. El artista expresa que duda prácticamente de todo; parece desconfiar del fenómeno artístico, de su propia obra e, incluso, de los espectadores. ¿Lo dice en broma o habla en serio? Nadie sabe; he ahí lo divertido del asunto.

A través de este diálogo visual entre Viskin y Reinhardt veremos un amplio catálogo de artefactos. El equilibrio entre los conceptos puros y la tentación de darles la vuelta llevándolos hacia un lenguaje más coloquial consigue resultados insólitos. Lo que vemos también nos mira, nos involucra. Como diría el poeta Antonio Machado: el ojo que ves no es / ojo porque tú lo veas; / es ojo porque te ve. Mácula lútea propone un juego de miradas para perdernos y volvernos a encontrar en los pasillos del arte contemporáneo.

Híbridos que apuestan por la reconstrucción conceptual, los trabajos del artista judío mexicano exploran elementos opuestos con un estilo limpio y arriesgado. «Y bueno, como artista tampoco soy alguien muy lineal que sigue un tema o una técnica u obsesión, sino que abro varios caminos a la vez. Mi obra es un poco esquizofrénica, y tampoco puedo decir que sigue esa misma línea.» El experimento es múltiple, y se despliega a nuestro paso. Ahora es cosa de abrir los ojos. Dejarse sorprender.
 
CONEJOBELGA agradece a Nadia Pérez, de Lux Perpetua Art Centre, todas las facilidades otorgadas para la realización de esta reseña.

octubre 23, 2017

la frágil simetría

 
 
Una propuesta interdisciplinaria en torno a las emociones y el equilibrio interior.
 

ASPIRACIÓN AL ORDEN
Mientras veía Fragilidad del equilibrio, recordé una cita de Alejandro Zambra a propósito de su novela Bonsái, donde habla sobre la búsqueda de simetría en medio del caos: Estamos en el caos pero nunca dejamos de buscar la simetría, de desearla. Es un deseo melancólico. Como cuando los niños van caminando y no quieren pisar las rayitas del piso: en algún momento eso se les transforma en algo muy importante, y no sólo no quieren pisar la rayita, sino que piensan que cuando, por error, lo hagan, cometerán un error grave, algo irreparable. Lo que sientes cuando pisaste la rayita.

Fuera de Centro, recinto de la Compañía Tatzudanza, posee dimensiones pequeñas. Con las luces apagadas, la atmósfera se densifica. El esbozo de una melodía lúdica y tribal se abre camino. Al fondo del escenario, una instalación compuesta de cerámicas tubulares permanece suspendida. Especie de tótem minimalista, es la columna vertebral de la pieza. A través de ella, los tres intérpretes [Tatiana Zugazagoitia, Paco Marín y Alfonso García Medina] juegan a crear su propio lenguaje. Construcción y deconstrucción, sentido y sinsentido, tintineos y jitanjáforas convergen dentro de un espacio simbólico que también admite improvisaciones.

Entrevista en DUDUMDUSH


CUERPO, ESPACIO, ACCIDENTE
Pisar la rayita equivale a jugar con las finas esculturas creadas por Katrin Schikora. Se activa una representación casi abstracta de acciones concretas. Alfonso parece descubrir el fuego cuando dispone montículos en el piso, mientras Tatiana mantiene algunas piezas en equilibrio sobre sus brazos, y Paco se inventa un idioma nuevo. El ritmo tintineante sumerge al público en tres ejecuciones lúdicas. Cuerpo y cerámica se abrazan en un ejercicio de taquimecanografía visual. Y es ahí donde lo frágil adquiere fortaleza. El accidente, la fractura y el temblor forman parte del círculo. Se integran al todo.

«En general, en la obra empleamos juegos abstractos en torno a las exploraciones con la instalación. Que no es una escenografía: hay que verla como un objeto visual para ser intervenido», explica Zugazagoitia. En clave simbólica, sin mediación de códigos lingüísticos, contemplamos la estética de un tránsito. Fragilidad del equilibrio sublima preocupaciones cotidianas como el trabajo, las relaciones amorosas, la familia o el yo con pleno dominio de sus recursos: descubriendo formas intuitivas de gestos humanos. Progresión, expresividad y belleza se sostienen hombro con hombro, hasta el final.
  
EPÍLOGO
La frágil simetría construye sentidos vulnerables. Hubo cierto momento en el que recordé temas de Sigur Rós, pues también crearon su propio idioma [hopelandic], el aforismo más conocido de Wittgenstein [Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo] y un poema de Roberto Juarroz, epílogo de nuestra reseña:

A veces parece
que estamos en el centro de la fiesta.
Sin embargo
en el centro de la fiesta no hay nadie.
En el centro de la fiesta está el vacío.

Pero en el centro del vacío hay otra fiesta.



Fragilidad del equilibrio
Tres personas de distintas edades intervienen una instalación creada ex profeso, usando objetos de cerámica como metáfora para hablar de la fragilidad del ser humano y su relación con la vida y con su propio equilibrio emocional. Temporada dedicada a la memoria de George Samuelson. El equipo creativo está conformado por: Katrin Schikora, instalación; Manuel Estrella Gato, sonorización; Mónica Aranda, vestuario; Christian Rivero, iluminación; creadores escénicos: Paco Marín, Alfonso García Medina y Tatiana Zugazagoitia. Dirección: Tatiana Zugazagoitia. Proyecto beneficiado por los Fondos Municipales para las Artes Escénicas 2017. 
Edición de textos: Christian Núñez. Imágenes: Maru Fitzmaurice. CONEJOBELGA agradece el apoyo de Aída Barrera para la realización de esta reseña.