CONEJOBELGA

05 septiembre 2013

Heráclito en el fin del mundo. Entrevista con Alberto López



 
Heráclito en el fin del mundo
 Entrevista con Alberto López
  
Voz en off
Aquí estamos, sentados en un parque de Polanco, el 10 de diciembre de 2012. Mientras comemos una torta, hablamos sobre budismo y filosofía. El foco de la charla se pierde por momentos. Beto me explica los aspectos básicos del budismo, quién es el fundador de la congregación a la que asiste y desde hace cuánto tiempo lo practica. Yo menciono a mis filósofos de cabecera, pero sin ánimo apologista. Jamás menciono a Heráclito, y el título de la entrevista, para evitar malentendidos, se refiere a otro Heráclito, amigo del pintor. Durante el diálogo hay varias preguntas cuya formulación sería obvia: qué hay detrás de lo que vemos, cuál es la realidad y cómo la podemos percibir. Quiénes somos nosotros, o creemos ser, y porqué tenemos tanta necesidad de construirnos un yo. Como es de esperarse, no las hago. Le digo a Beto que ahora sencillamente dejo hablar a los entrevistados y después voy estructurando la información de forma intuitiva. Eso ocurrirá, y todos los ruidos que forman parte de la escena —ardillas, automóviles y otras conversaciones no planeadas— harán sus respectivos cameos. Escuchen, tal vez alcancen a oír algo. Subiré el volumen:
 
Budismo
El budismo en mi obra —comenta Beto— tiene más que ver con procesos del trabajo o de comprensión que a nivel temático, aunque sí entra dentro de mis intereses futuros recrear pasajes de la vida de Buda, a partir de cuestiones que le interesen a la pintura: composición, luz, direcciones, visión y todo este rollo figurativo. Me ha ayudado a organizar mis proyectos; antes me iba de un lado a otro en cuestiones temáticas y no terminaba de conformar, finalizar o amarrar un proyecto. Pero eso también está relacionado con ciertas condiciones, como exponer regularmente en galerías y museos. A nivel general, he encontrado en el budismo algo muy inspirador y clarificador en el hecho de acercarte un poquito a observar porqué piensas lo que piensas, porqué dices lo que dices o porqué sientes lo que sientes, más allá de las cuestiones psicológicas del pasado personal, o lo que buscas en un proyecto para saber qué quieres comunicar. 
 
El imaginario cotidiano
En cuanto a mi trabajo, siempre me interesó la cuestión figurativa y el reconocimiento de los personajes. Empecé a los 21 años con una especie de agenda pictórica sobre la cotidianeidad: el transporte que utilizaba, la escuela a la que asistía, el ambiente familiar. Las piezas eran desarrolladas con una visión personal de alcances más o menos universales. Dentro de mi interés por lo figurativo, me concentré mucho en el retrato. Fue algo que ocurrió procesualmente, en parte por el énfasis en la experiencia cotidiana. Pero siempre me iba al género del retrato. Creo que a lo largo de los años he descubierto que me interesa mucho traspasar ese aspecto donde nosotros estamos demostrando algo —y que no necesariamente tiene que ser consciente— y que nos hace ser lo que somos, aunque no necesariamente lo proyectemos. Más que descubrir qué hay detrás, trato de ver ese todo.

Pintar
He llegado a un punto en donde veo a la pintura como meramente un acto de decisión, en el sentido de que esto me permite dialogar conmigo o ver las cosas a través de otro lenguaje. Y es lo que más me importa. Claro que me interesa comunicar cosas universales, pero siento que siempre existe ese reflejo. Estoy un poco peleado con la pretensión y el tener un discurso especializado, sin dejar de lado que hay preocupaciones en la pintura y que a través de la historia del arte hay una relación entre las ideas y las imágenes. No me voy a un lado visceral y sensiblero. Reutilizo los simbolismos o los paradigmas, el background del arte, pero sin esa necesidad per se de que tiene que haber algo preestablecido. Antes ni siquiera le ponía títulos a las pinturas.
 
Proyectos
Ahora estoy trabajando en un proyecto relacionado con gente que está viendo la televisión. A nivel temático, aparece la cuestión de identidad a partir de los medios, del medio como único foco de ideas y de entendimiento. Tal vez sea un discurso un poco sobrado o nada nuevo, pero en realidad continúo desarrollando el tema del retrato. Por ejemplo, la luz que utilizo en estas imágenes sólo es la luz generada a partir de la televisión. La creación del personaje está totalmente focalizada en el televisor, a veces sin incluirlo.

El proyecto pasado fue más como una cuestión humorística, de gente en el fin del mundo. Eran individuos que estaban mirando hacia arriba con sorpresa, preocupación o susto. Y obviamente utilizando otra vez ese pretexto para descubrir el retrato de cada persona.
 
Cine
Me he tomado la libertad de utilizar actores en varias piezas porque me gusta mucho el cine. No  obstante, ahora sólo he incluido el cine como un elemento aleatorio. He retratado escenas marcadas en situaciones de tensión donde los personajes vuelcan su ser, donde están reflejando algo más allá de lo que aparentan. Son escenas que me parecen impactantes, y digo que lo he utilizado como capricho porque sé del peso simbólico que puede tener el que presente a alguien reconocible. Es algo con lo que quiero tener más cuidado, un interés que me gustaría incluir con cierto discurso.


Coleccionista de imágenes
Soy un coleccionista de imágenes, amo las imágenes. Tengo un background de miles de temas organizado en mi computadora. Ya sabes, para proyectos futuros e ideas. Y como hago ilustración, para cosas que me puedan servir. Y en realidad como parte de la elección de los personajes, creo que ha sido un poco inconsciente pero de alguna forma siempre he retratado amigos y personas cercanas o situaciones cercanas que son de las que más puedo hablar, quizá por el hecho de que tengo más intimidad para poder retratarlos. Inclusive con los actores y directores, de algún modo hay cierto acercamiento. Siempre tomo fotografías, y hago una selección a partir de eso y probablemente cambie algún elemento dentro del cuadro o del fondo, pero siempre trabajando desde las fotos.
 
Ilustración
Mi trabajo en la ilustración es más automático y un tanto mecánico. Ahí no están de por medio estos intereses de expresión, de diálogo o de puro gusto. Son funcionales y tienen que ver con cosas más representativas.  

Referencias
Me interesa mucho lo que hace Hopper, este rollo nostálgico, de abandono, de que algo pasó. Me gusta mucho Van Gogh y, en general, todos los impresionistas. Creo que de alguna manera la forma en la que me acerqué a la pintura tiene que ver con eso; la impronta, la manera en la que pintaba era realista pero al mismo tiempo te mostraba cómo se fue construyendo el cuadro. Sobre todo en las primeras series, se percibe la influencia del impresionismo. Igual me gusta cómo trabajan la luz Caravaggio y Georges de La Tour. Éste por ejemplo escondía velas para que la luz fuera generada místicamente. Otra referencia importante es Rembrandt y su estilo tenebrista.
Disciplina
Esta cuestión de deslindarme un poco de los discursos y del medio artístico de repente me afectó porque empezaba un proyecto y no lo concluía, y empezaba otro, y así. De tres años a la fecha mi trabajo ha sido más regular y he tenido ideas más generales con mejor desarrollo. He tratado de disciplinarme, de alargar los ciclos para entender con mayor claridad mis ideas, porque a menudo me quiero escapar de mi mismo proyecto. De hecho, cuando llego a un proyecto ya tengo una idea de lo que quiero, pero a veces surgen nuevas propuestas que enriquecen lo que en algún momento no había entendido, las cuales me sirven para planteamientos futuros.

Autogestión
La posibilidad de ser un pintor figurativo y haberme acercado al género del retrato me ha permitido como oficio hacer obra por encargo, regalos con algún tema en específico, reproducciones de cuadros famosos con otra persona, y siento que de alguna manera le ha dado continuidad a mis intereses dentro de la pintura. La difusión ha sido gracias a quienes les gusta lo que hago y también quieren retratarse. He sido autogestivo más en el oficio que en el sentido mediático. 
 

Alberto López (Ciudad de México, 1974) estudia Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, así como diferentes cursos y seminarios en creación con maestros como Ulises García Ponce de León, Luis Argudín y Tadashi Wei Horibata. Ha participado en exposiciones colectivas e individuales en México y Estados Unidos. Su obra se ha expuesto en espacios como la galería Balmoral en los Ángeles, California; el Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA) Roma; la Casa del Lago de Chapultepec; las galerías 2 y 3 de la ENAP, y el Centro Cultural Juan Rulfo, entre otros. Fue seleccionado para el certamen de Arte Joven 2001.
Todas las imágenes: Cortesía Alberto López.

 Títulos:
1) Ecologistas, ilustración digital, S/F
  2)  Heráclito en el fin del mundo, óleo/madera, 20 x 25 cm, 2011
3) Autorretrato con televisión, óleo/madera, 24 x 54 cm, 2009
4) Sangharakshita, óleo/madera, 100 x 80 cm, 2012
5) Autorretrato en el fin del mundo, óleo/madera, 20 x 25 cm, 2011
  
Publicado originalmente en Origama [15.03.2013]