CONEJOBELGA

29 diciembre 2016

ritos tribales


El amor y el odio no necesitan traducción.

Sergey (Grigoriy Fesenko) llega a un internado especializado para personas con discapacidad auditiva, enfrentándose a un grupo hegemónico de estudiantes abusivos, que organiza su propia mafia con reglas injustas y jerarquías de poder. The Tribe, primer largometraje del ucraniano Myroslav Slaboshpytskiy, no contiene traducciones, subtítulos ni voces en off. Con un reparto de actores sordos no profesionales, es una victoria social para esta comunidad, según comentarios del director. Durante el visionado de la película, seremos testigos de un montaje que tensa sus fibras dramáticas sin perder orientación documental, admirable debido a la fuerza con la que denuncia un sistema corrupto ejecutado por jóvenes marginales, cuyo expediente abarca prostitución, pandillerismo, bullying, robo, abortos clandestinos y violaciones perturbadoras. Cine controvertido para ver en silencio, reventando burbujas de plástico.

A cierta altura del tour, el guión desafía la escala moral de los espectadores. Sergey negocia con el conductor de un trailer en plena noche invernal, antes de entregarle a Anya (Yana Novikova) como prostituta inexperta. Horas después, de regreso al instituto, la convence para tener sexo con él. La chica parece negarse, acepta finalmente; ambos se desnudan en una bodega poco iluminada. Al principio se rehusa a besarlo y, en un gesto romántico, solo tras el orgasmo mutuo accede. Sergey prende un cigarrillo: el proxeneta se ha enamorado. The Tribe requiere miradas maduras y amplio criterio. Reparte minas en todo su territorio—como Ulrich Seidl—, no hace concesiones argumentales, no admite sobornos lingüísticos y encuentra en el silencio un impresionante recurso de expresividad. El vértigo de los últimos minutos transmite un ritmo diabólico. El poder de la palabra dobla sus rodillas ante la imagen. Una tragedia total.

La ópera prima de Slaboshpytskiy ha recibido 43 reconocimientos, entre ellos tres premios en la edición 2014 del Festival de Cannes, incluyendo el de Mejor Película durante la Semana de la Crítica.


The Tribe. Myroslav Slaboshpytskiy. Arthouse Traffic, 2014.