CONEJOBELGA

08 junio 2013

El Dios de Hitchens



  El Dios de Hitchens
 
Dios no es bueno. Alegato contra la religión se une al proselitismo ateo de libros como La puta de Babilonia del colombiano Fernando Vallejo para remover antiguas creencias y prejuicios. Los argumentos del periodista inglés Christopher Hitchens son una fusión de racionalismo, documentación de primera mano y chistes mordaces, y traslucen una actitud pragmática frente al desastre que las religiones han traído desde sus mitos fundacionales hasta las recientes guerras santas.

La mala opinión de Hitchens acerca del fenómeno religioso arrasa con todas las prácticas y sus líderes, indiscriminadamente. Por el libro circulan anécdotas contra cristianos, musulmanes, budistas, mormones y varias sectas. “Si no puedo demostrar de la religión pertenece al pasado —anota—, ni que sus libros fundacionales son fábulas obvias, ni que es una imposición fabricada por el ser humano, ni que ha sido enemiga de la ciencia y la investigación, ni que ha subsistido en gran medida a base de mentiras y miedo, ni que ha sido cómplice de la ignorancia y la culpa, así como de la esclavitud, el genocidio, el racismo y la tiranía, casi con seguridad puedo asegurar que la religión es plenamente consciente de estas críticas. También es plenamente consciente de la evidencia más abundante que nunca en relación con los orígenes del cosmos y el origen de las especies, que la circunscriben a la marginalidad, cuando no a la irrelevancia.”

Recordemos que las absurdas y crueles exigencias de la religión han derivado en abusos sexuales a mujeres y niños, con amputaciones de clítoris incluidas, maldiciones a filósofos como Baruch Spinoza, alianzas con regimenes totalitarios (el partido nazi, el fascismo), guerras de alcances mundiales, persecuciones a la cabeza de Salman Rushdie por la publicación de su novela Los versos satánicos, y la lista se hace larga. Hitchens entrega un inventario de las razones por las que Dios perdió su carisma y concluye que la humanidad necesita una nueva Ilustración. “Sobre todo necesitamos una Ilustración renovada que se fundamente en la proposición de que el objeto de estudio adecuado de la humanidad es el hombre y la mujer.”

Dios no es bueno divide opiniones porque lleva un demonio en cada página. La agudeza mental y la sencilla comprobación de los hechos no son suficientes para abolir el fanatismo y la alienación. Las religiones a las que se alude en los 19 capítulos (con títulos como La religión mata, El «Nuevo» Testamento supera la maldad del «Antiguo», ¿Es la religión una modalidad del abuso a menores?) deberían sentirse orgullosas de que haya intelectuales de diferentes ámbitos preocupándose por desmentirlas.  

La eterna profecía de los últimos tiempos, predicada incluso en los parques de las ciudades pequeñas, gana enemigos con la aparición de libros como el de Hitchens, un ateo muy bien equipado. Sus ataques no caen sobre nosotros en forma de proyectiles, sino de planteamientos lógicos para diluir el oscurantismo y pensar fuera del círculo de Dios. El sermón racionalista del inglés aventaja a sus contrincantes por la contundencia de sus demostraciones. Hitchens ha dado en el clavo, y eso duele.

“Violenta, irracional, intolerante, aliada del racismo, el tribalismo y el fanatismo, investida de ignorancia y hostil hacia la libre indagación, despectiva con las mujeres y coactiva con los niños. La religión organizada debería llevar sobre su conciencia muchas cosas. Debe añadirse una acusación más a la relación de cargos que se le imputan. En un lugar imprescindible de su mentalidad colectiva, la religión espera la destrucción del mundo. Con esto no quiero decir que la «espere» en el sentido puramente escatológico de anticipar el fin. Quiero decir que más bien de una forma abierta o encubierta desea que se produzca este final. Medio consciente tal vez de que sus insostenibles argumentos no resultan del todo persuasivos, e incómoda quizá ante su rapaz acumulación de poder y riqueza temporales, la religión jamás ha dejado de anunciar el Apocalipsis y el día del Juicio Final. Este ha sido un recurso literario constante, desde el momento en que los primeros brujos y chamanes aprendieron a predecir eclipses y a utilizar sus conocimientos celestiales mal concebidos para atemorizar a los ignorantes.”

Los ignorantes y los ingenuos le agradecemos a Hitchens su alegato, dondequiera que esté.

–Christian Núñez



Dios no es bueno. Alegato contra la religión
Christopher Hitchens
Debate, 2008